Opinion · Bulocracia

Ana Belén no se ha divorciado y tampoco vende cremas

Hay una nueva publicación en Internet que lo tiene casi todo. Es más falsa que un billete de siete euros, y no porque concretamente afirme algo falso, sino porque todo en ella lo es.

Se trata de una entrevista falsa a Ana Belén donde se miente con la excusa de ofrecer una crema corporal, publicada en una web también falsa que imita y suplanta a CNN en Español. Copia el diseño de su web, aunque para identificar que no es la página genuina basta con mirar la URL.

El objetivo de todas las falsedades, especialmente el hecho de colocar ahí a un personaje conocido, es llamar la atención para vender una crema corporal llamada esta vez Auvela, aunque en otras ocasiones y con otras protagonistas se llamaba Nulante. Así que partiendo de la base de que para intentar colocar estas cremas se utilizan prácticas fraudulentas, con esa misma lógica el producto no puede ofrecer mucha confianza.

Lo mejor es que para promocionar la crema esta en nombre de Ana Belén se hayan inventado también que la actriz y cantante se ha divorciado de Víctor Manuel. Si es así, solo lo saben los responsables de este patrañoso anuncio, porque nadie más lo ha hecho público, tampoco la propia Ana Belén o su marido. Es el reclamo para que accedas a leer la entrevista y llegues hasta la crema y al «nuevo negocio de cuidado de la piel» que supuestamente ha montado Ana Belén tras su divorcio.

Esto recuerda un poco al timo de los bitcoins, que presuntamente han avalado ya, y en varios idiomas, multitud de personajes populares, como Amancio Ortega, Fernando Alonso o Miguel Bosé. Con las cremas pasa igual, y ahora anuncia ésta Ana Belén «tras su divorcio», como antes ya lo hicieron Ana Torroja o Malú. Es todo falso y en todos los casos se sirven de famosos y de webs prestigiosas para tratar de darle credibilidad al asunto.

Esta entrevista lleva directamente a una página fraudulenta en la que se solicitan datos personales, como el número de tarjeta bancaria o PayPal, para abonar 32,95 euros, 36,95 o 49,95, según el paquete elegido, por una crema que está por verse que llegue a tu casa y cuya eficacia está cuanto menos en entredicho gracias a esa publicidad engañosa, falsa y lamentable que la respalda.

Precios sorpresa, como en Viagogo

Los precios de las cremas, ojo, no incluyen «el envío ni los costos de operación aplicables que puedan depender con base en la cantidad de la compra», con lo cual no afirmando nada están diciendo que pueden cobrarte lo que les dé la gana y lo harán.

También lo advierte así esa otra web timadora que se dedica a la «compra y venta de entradas» de conciertos y otros eventos llamada Viagogo, donde solo sabes el precio de una entrada cuando ya la has pagado y muchísimo más cara. En Viagogo son todo apariencia, además: una web atractiva, que se ve creíble y que vende entradas en todo el mundo en varios idiomas, pero en la que se quintuplican fácilmente los precios que se pagan por los tiques. Y poco importa reclamar, pues el dinero no se recupera y sus responsables salen siempre  indemnes.

Ni la web de Viagogo ni la de las cremas tienen dirección física en España, saben cómo eludir responsabilidades y no pierden. Huid de estas dos páginas.