Opinion · Bulocracia

La muerte de Gabriela Morreale, otro anacronismo compartido

Hay miles de personas que se dedican a compartir por norma todo lo que ven en las redes sociales y, dentro de ellas, son también multitud las que lo hacen sin fijarse ni siquiera en la fecha de la publicación original, con lo cual sus compartidos muchas veces están ya caducos y solo siembran el desconcierto.

Esto suelen hacerlo muchos entusiastas de las redes que no las dominan mucho, pero que creen que relanzando al mundo todo lo que ven son más listos que nadie y su popularidad se dispara. Lo lamentable es cuando lo hace un medio de comunicación, como es el caso, puesto que entonces lo que debía ser un referente informativo se pasa el Periodismo por el forro y contribuye únicamente a desinformar, perdiendo así por completo la credibilidad que se le presupone.

He visto compartir en Internet todo tipo de cosas de hace años como actuales a mucha gente a nivel particular, pero nunca hasta ahora había observado que lo hiciera un medio de comunicación y así ha sido.

Una radio de la localidad madrileña de San Martín de Valdeiglesias relanzó al mundo el pasado 1 de agosto uno de esos letreritos de sabiondo de las redes, que habla esta vez sobre la nula repercusión que ha tenido entre los medios muerte de una eminencia, la investigadora Gabriela Morreale de Castro, química italoespañola, precursora de la endocrinología moderna en nuestro país que, entre otras cosas, logró reducir en miles los casos de cretinismo.

«Ha fallecido Gabriela Morreale de Castro: bioquímica, precursora de la detención precoz de hipotiroidismo congénito en recién nacidos mediante la prueba del talón. La prensa ni lo menciona», dice el Facebook de «COPE Pinares 92.2 FM».

Lógicamente, es normal que los medios no mencionen ahora una sola línea sobre la muerte de esta mujer, que además se casó con otro investigador, el médico cirujano español Francisco Escobar del Rey, con el que trabajó codo con codo. Porque Gabriela Morreale falleció el 4 de febrero de 2017 y entonces sí que se hicieron eco de su muerte los grandes medios españoles, entre ellos el diario Público. Así que tampoco es verdad que la noticia pasara desapercibida hace más de un año y medio.

La emisora de radio que ha compartido ahora el fallecimiento de esta licenciada en Químicas por la Universidad de Granada se escuda en que le saltó en su Facebook el recuerdo de su muerte y decidió reenchufar la publicación, pero ni eso está publicado como un recuerdo ni han tenido la decencia de advertirlo, y ya es triste que esto lo haga un medio en teoría serio que habla en nombre de la COPE, y así se lo han recriminado algunos en los comentarios de su enlace caducado.

Los responsables de esta radio no han retirado el letrero desfasado, y falso también en su momento, al menos hasta ahora, y tampoco les ha parecido raro divulgar algo así, con lo cual se retratan ellos mismos.