Opinion · Bulocracia

Un nuevo email amenazante desde tu propia cuenta

«Hola de nuevo, Después de mi último correo electrónico, hoy recibí un pago pero no es la misma cantidad. Tal vez cometió un error, tal vez otra víctima perversa lo había enviado, tal vez el cambio en el precio de bitcoin causó la diferencia. No es mi problema. ¡Debes seguir las reglas! Esta vez le daré una nueva dirección de billetera bitcoin nueva. Nueva billetera: 1KDNTcyJkQs6SUymy5AmYAUf1k97XgrvYa Enviar exactamente 0.070707 bitcoin. Sí 7 será tu número de la suerte. Envíe la cantidad exacta a esta nueva dirección. Cuando reciba la cantidad exacta sabré que es USTED. y te dejaré ir para siempre … Hazlo bien esta vez. Tienes solo 24 horas esta vez. Y el tiempo había comenzado. Ancheta….».

Lo más desconcertante de este email anónimo con tono chungo, que tan pronto habla de usted como de tú, es que te lo mandas tú mismo, desde tu cuenta de correo electrónico. Sí, la dirección del remitente es tu email. Es más, si le das a «responder», te respondes a ti mismo; con lo cual, no resulta raro pensar que alguien ha entrado en tu cuenta.

Pero qué va, puedes ir a «correos enviados» y quedarte tranquilo. Estamos ante una nueva modalidad de una práctica fraudulenta, también orientada a despellejarte, que antes no hablaba de que tenías que hacer pagos en bitcoin, que en Internet es ya una palabra que incita al timo, como hemos visto otras veces; sino de que habían usurpado tu cuenta de email e igualmente podían acceder a lo que les diera la gana de ti. Por eso te pedían dinero, para no difundirlo.

Hay distintas versiones de timos similares, con y sin pagos en bitcoin, que puedes recibir así, supuestamente desde tu propio email. Pero de estos me quedo con el que amenazaba con hacer públicas imágenes tuyas masturbándote ante tu ordenador / tablet / móvil porque te habían pillado con la cámara del dispositivo. Seguro que este bulo causó estragos a mansalva y aumentaron las ventas de cinta aislante para tapar la cámara.

La verdad es que recibir un email desde tu propio email es inquietante de primeras, pero se trata de una práctica denominada spoofing, que básicamente consiste en suplantar la cuenta de correo electrónico. No entran en la tuya, pero consiguen enviar emails con tu misma dirección gracias a servidores SMTP, que permiten mandar mensajes con un alias y puede ser el que les dé la gana.

De este email en concreto que circula ahora, me gusta lo de «otra víctima perversa», el «¡Debes seguir las reglas!», la «nueva dirección de billetera bitcoin nueva», ese «te dejaré ir para siempre» y sobre todo: «7 será tu número de la suerte».

Aunque el email no lo firma nadie y llega desde tu cuenta, lo último que dice es «Ancheta….», palabra que en Colombia o Venezuela se utiliza como «obsequio», «regalo» o «propina». No hay más. Si hay algo cierto en este asunto es que el ya viejo correo electrónico, donde comenzaron a difundirse estos bulos que después se trasladaron a las redes, sigue deparando todo tipo de prácticas fraudulentas.