Bulocracia

Ayuso contamina

No puede preocuparte algo si no existe. Por eso en el Partido Popular de Madrid, el medio ambiente, el cambio climático, la contaminación y todo eso no son cuestiones reales y es mejor, si acaso, preocuparse de otras cosas.

Esto ya lo dejó claro el alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, que puso el listón muy alto en ecologismo y coherencia al decirle a unos niños, en un programa de Telemadrid, que prefería "donar dinero" a la catedral de Notre Dame que dedicarlo a "salvar el Amazonas". Y recordó un poco a Forrest Gump cuando después trató de justificarse: "Nunca hay una sola respuesta correcta".

Con este precedente, su colega la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, no ha querido ser menos y se ha quedado tan ancha tras afirmar en la Ser que "nadie ha muerto" por la contaminación en Madrid, que "no se va a morir la gente, tal y como se expone muchas veces"; que "no es real" y que "la contaminación no nos gusta a nadie y la tenemos que atajar poco a poco".

Y es Ayuso quien contamina con tales afirmaciones. La contaminación, obviamente, sí causa muertes en Madrid. De hecho provoca 10.000 fallecimientos al año en toda España, y la Comunidad de Madrid tiene más de 6.600.000 habitantes no ajenos a este problema. Mueren debido a la contaminación cada año en España muchas más miles de personas de las 1.700 que fallecen de media por culpa de los accidentes de trafico.

Así lo hizo público el pasado 5 de junio la Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica (Separ) con motivo del Día Mundial del Medio Ambiente, con datos de 2018. Su presidente, el doctor Carlos A. Jiménez, aseguró entonces que "estos datos demuestran que desde toda la comunidad de neumólogos debemos insistir en que las autoridades competentes aprueben medidas para mejorar la calidad del aire, puesto que respirar aire limpio es un derecho de todos".

Si nos remontamos tres años, en 2015 hubo un total de 5.416 muertes en la Comunidad de Madrid motivadas por la alta contaminación, lo que supuso un promedio de 14,83 muertes diarias ese año, según la Agencia Europea de Medio Ambiente (AEMA), que cifraba en unos 15 millones el número de españoles que respiran un aire que la Unión Europea considera insalubre, siendo "Madrid y Barcelona las áreas más afectadas".

Si hace cinco años ocurría esto, otros datos hechos públicos más recientemente, el pasado septiembre, ponen de manifiesto que Madrid y Barcelona registraron 28.339 muertes prematuras por culpa de la contaminación atmosférica en la última década, lo que representa el 30,5% del total de España, según el informe El aire que respiras: la contaminación atmosférica en las ciudades, del Observatorio DKV de Salud y Medio Ambiente, junto con la Fundación Ecología y Desarrollo (ECODES). Este informe afirma con rotundidad, además, que se produjeron "en España 92.672 muertes naturales provocadas por la contaminación del aire entre 2000-2009".

En cuanto a Madrid, la contaminación del aire provocó en ese periodo 11.042 muertes prematuras por óxido de nitrógeno (NOx) y 5.079 por partículas en suspensión PM10 y PM2,5.

Se le podría recordar a Isabel Díaz Ayuso que este estudio también pone énfasis en el "cuantioso gasto económico" que suponen los costes sanitarios provocados por la contaminación. Igual al tratarse de un asunto como la Sanidad, la presidenta ya sí contempla la evidencia. Según el Banco Mundial, combatir los efectos de la polución en la salud de las personas representa para España "un esfuerzo de más de 35.000 millones de euros; es decir, cercano al 3,5% del PIB".

La Organización Mundial de la Salud (OMS), por su parte, cifra en siete millones los fallecimientos anuales debidos a la contaminación en el mundo, y asegura que los sufren nueve de cada diez personas, o lo que es lo mismo: el 92% de la población mundial respira aire "insalubre, contaminado en niveles peligrosos para su salud". También dice la OMS que la mala calidad del aire "puede ser causante de hasta 101 enfermedades distintas".

Así podríamos seguir aportando múltiples y variadas evidencias que ayudan a pensar que en Madrid muere gente debido a la contaminación. Pero "los contaminantes del aire son a menudo invisibles" y más para quien no quiere verlos, y de ello son buenos ejemplos el Ayuntamiento y la Comunidad de Madrid.