Bulocracia

Virus de coronabulos

Es más fácil crear y propagar bulos sobre cuestiones de las que existe poca información. Sin datos se puede especular a destajo y, por lo mismo, tampoco resulta fácil desmentirlos, como ocurre con multitud de cuestiones que se mencionan sobre el coronavirus de Wuhan.

Como llega de un país de por sí bastante hermético a la hora de aportar datos -y los que da no suelen ser contrastables-, donde aparentemente es fácil burlar los controles sanitarios, cuando hay, y que exporta pésima calidad -aunque también fabrica la mejor para firmas como Apple-; aparentemente todo es posible en China. Que no conozcamos el país y a los chinos y que lo que sabemos cree recelo, ha propiciado que surjan docenas de bulos del coronavirus. Y el hecho de que la cuestión afecte a todo el planeta también contribuye.

A estas alturas vivimos un virus de coronabulos. Empezando por los falsos afectados. Ya desmentimos que no lo estaba "un vecino de Noia" cuando aún no se habían dado casos en ningún lugar de España. Después han aparecido otros igual de falsos en San Vicente del Raspeig (Alicante), en Bilbao o en Huelva. También en Andorra, utilizando la cabecera de La Vanguardia.

Tampoco es verdad que el coronavirus se propague a través de paquetería, concretamente la de Aliexpress, como se dice en las redes sociales. Después de que muchos clientes españoles cancelaran sus pedidos, la compañía china desmintió esa posibilidad citando a la Organización Mundial de la Salud (OMS) que, efectivamente, confirma que no existen riesgo de contraer el virus a través de paquetes llegados de China. El virus no sobrevive más de tres horas fuera de un entorno adecuado.

Otro bulo afirma que Bill Gates es el propietario de la cepa del coronavirus de Wuhan y que donó mucho dinero al "instituto inglés Pirbright", que registró la patente que "ahora se ha convertido en pandemia". La Fundación Bill y Melinda Gates anunció el 6 de febrero que iba a donar 100 millones de dólares para dar una respuesta global al coronavirus y encontrar una vacuna. Pero el instituto desmiente que Gates haya donado cantidad alguna anteriormente y asegura que no trabaja con coronavirus humanos, sino con "una cepa atenuada animal" con la que investiga desde hace tiempo enfermedades respiratorias de las aves. La cepa del coronavirus de Wuhan es nueva, se originó el pasado diciembre.

También son numerosos los vídeos que presuntamente muestran a médicos chinos que caen como fardos mientras trabajan, víctimas del coronavirus, o a ciudadanos en general que se desploman por la calle. La mayor parte aluden al cansancio de los doctores chinos, pero ninguno de los que circulan puede probar que las imágenes corresponden a caídas provocadas por el virus.

En esta versión se ve cómo se viene abajo un cirujano durante una operación y la resume "Traffic CARACAS" con este lamentable comentario: "Medicos caen mientras operan al coronavirus. La transmisión es inmediata". Pero no ha sido el único.

La respuesta a la patraña ha deparado, lógicamente, numerosos comentarios, la mayoría recordándole al autor que "el coronavirus no se opera": "¿Usted ha visto alguna vez operando una gripe?".

También para desmentir este vídeo hay de todo. Lo que está claro es que no se trata de una "operación de coronavirus", pero algunos medios lo desmienten afirmando que se desmayó "por una hipoglucemia", otros "por una parada cardiaca", "un ataque al corazón" o la más recurrente: que se vino abajo "por cansancio", "por exceso de trabajo". Sea cual sea el diagnóstico, coronavirus no es.

Los primeros que estuvieron expuestos a las noticias falsas sobre el coronavirus fueron los propios chinos, que se creyeron en masa que los perros y los gatos lo transmitían, lo cual provocó que muchos de ellos fueran abandonados. No es cierto y también lo ha confirmado la OMS.

No podían faltar los remedios caseros para paliar el virus e igualmente no es posible probar que sean eficaces. Está "el ajo", que lo cura todo de toda la vida "por sus poderes antioxidantes" y que para la ocasión "es igual de eficaz crudo o cocinado". Está "el enjuague bucal", que además de prevenir el coronavirus elimina el mal aliento. Y el toque exótico lo pone "el aceite de sesamo", un 'remedio', tan utilizado en la cocina china como lo es el aceite de oliva en la española.

No se ha construido "un hospital en 48 horas", o "dos", ni hay un 'traje oficial' para no estar expuesto al virus. Aunque está este de la foto -"evita contagios"-, que luce un maniquí en la puerta de La Tienda del Espía de la calle Alcalá de Madrid, donde también tienen a la venta el vino Coronavinus. Los bulos sobre este virus que ya ha causado dos mil muertes nos invaden y lo seguirán haciendo mientras persista la epidemia.