Bulocracia

Garzón regulará los "perversos" 'cromos' del FIFA, no los de Panini

Hay quien cree que el nuevo ministro de Consumo, Alberto Garzón, ve "perversos" los cromos de fútbol de Panini. Lo piensan después de haber visto y comentado una noticia que publicó El Mundo el sábado pasado, 29 de febrero, titulada "El ministro Garzón regulará los cromos del FIFA: 'Es un sistema perverso'".

O mejor dicho, lo piensan después de haber visto solo ese título, que no recibirá un Pulitzer. La noticia, que está en la sección de "Videojuegos", no cita a Panini porque no habla de los míticos cromos de los kioscos, sino de las loot boxes. Son "un sistema de recompensas, previo pago de una pequeña cantidad de dinero, en las que los jugadores reciben premios aleatorios como si de una rifa se tratase", dice el diario.

Todo esto viene a cuento de que Alberto Garzón anunció el viernes 28 su intención de regular esas loot boxes, cajas de recompensa o "cromos". Esa función la tienen algunos videojuegos y se paga en euros contantes y sonantes, no virtuales. Eso es lo que ve perverso Garzón, que cualquier menor pueda acceder sin control alguno a esa posibilidad.

El Ministerio de Consumo considera que esos "cromos" de los viodeojuegos, no los cromos que se cambian en el patio del cole, fomentan la ludopatía y son "una nueva vía de entrada al consumo de juego problemático por parte de menores de edad".

En ese título poco acertado de El Mundo debían haberle puesto unos cuernos a 'cromos', al menos, porque el titular ha propiciado que las redes se llenen de opiniones, de gente que prefiere comentar a leer, que critica e incluso insulta a Garzón porque "quiere prohibir los cromos de Panini".

"Es que Garzón no jugaba al fútbol en el patio, saltaba a la comba con las niñas", dice otra cita machista y tal vez homófoba. Hay de todo aunque algunos ironizan y comparan el excepcional 29 de febrero con el 28 de diciembre, Día de los Inocentes.

Realmente estos "cromos" son un peligro porque es fácil aficionarse a comprarlos, y más siendo un niño. De hecho, ya en abril de 2018 la Comisión del Juego belga vetó el FIFA 18 de EA Sport por considerar que violaba la legislación de juego y consideró que "lo que se puede comprar con dinero real debe eliminarse ya de los videojuegos en Bélgica". También anunció multas de hasta 800.000 euros y cinco años de prisión para los editores en caso de incumplir.

El ministro belga de Justicia, Koen Geenns, llegó a calificar la combinación de juegos y apuestas como "peligrosos para la salud mental", según recogió la BBC. No ocurre lo mismo en países donde la industria del videojuego es mucho más potente, como Estados Unidos o el Reino Unido. En su regulaciones no se atisban limitaciones a los "cromos".

En España, uno de los objetivos del Plan Integral contra la Ludopatía es prevenir que niños y adolescentes se conviertan en víctimas del juego, y dentro de él esta esta medida de regular los "cromos" lootboxes.

EA Sport, por su parte, que fue quien bautizó como "cromos" las cajas de recompensa, viene negando desde hace dos años que "cualquiera de nuestros videojuegos pueda considerarse juego". Su FIFA y otros siguen contando con la posibilidad de adquirir "cromos", que funciona un poco como los sobres sorpresa de las tiendas de chuches o las ferias: aquí compras un jugador, pero puede tocarte cualquiera, mejor o peor. Así que que si te toca uno bueno, querrás otro; pero si te toca uno malo, también. Eso es bastante adictivo de toda la vida, y además en manos de un chaval con la tarjeta adecuada puede causar estragos en la cuenta bancaria de sus padres.