Bulocracia

Dos medicamentos eficaces contra el COVID-19 (a veces) y docenas de 'remedios' inútiles

En el Hospital Ramón y Cajal de Madrid, "el 95% de los que tratamos a enfermos de COVID-19 estamos infectados", me asegura en la puerta de urgencias uno de los médicos que los asiste mientras se retira la mascarilla para encenderse un cigarro a dos metros de mí.

Está fatigado y tiene ojeras de oso panda, pero apura el cigarrillo desde el mismo momento de prenderlo y no da más que unas caladas seguidas antes de recolocarse la mascarilla para volver a entrar al hospital, donde es rotundamente falso que "no se aplican respiradores a mayores de 70 años", como se dice en las redes. Da fe mi padre, Florentino García, que ha recibido el alta, a sus 87 años, nueve días después de dar positivo e ingresar con neumonía. Muchísimas gracias al admirable y exhausto personal del Ramón y Cajal y ole tus huevos, papá.

"Todo es nuevo", me dice una enfermera de la tercera planta, donde hay más de 600 enfermos de coronavirus. "No hay más tratamientos que aplicar respiradores" con diferente intensidad, según el grado de dificultad para respirar. "No hay tratamientos y tampoco sabemos mucho, pero estamos probando con los dos medicamentos que se están usando en China y en Italia, y a unos les van muy bien y se curan, y a otros no les hacen nada".

Esta es la realidad para intentar vencer al COVID-19 en Madrid y en el resto de España a fecha de hoy, y muchas veces da resultados. La cloroquina y la hidroxicloroquina, también el remdesivir y desde hace unos días en Italia el tocilizumab, se han mostrado eficaces para algunos pacientes, pero ni de lejos para todos. Y no hay más por el momento. No encontraremos en las redes ni 'remedios' milagrosos ni pócimas mágicas. Nada de lo que se señala como efectivo para doblegar al maldito virus lo es.

Ya comentamos que "dar sorbitos" o "hacer gárgaras" con "agua caliente" o "tibia con sal o vinagre" es tontería. Igual que "contener la respiración diez segundos" y tomar "una tableta de vitamina C y omega". Tampoco es eficaz "el limón", "los cítricos" en general o solo "la vitamina C" -sin omega- que anima a tomar la supuesta experta china Laila Ahmadi. No lo es "el plátano" y "las bebidas calientes" que recomienda un médico japonés "para prevenir la infección", ni "el te, el café y las infusiones".

Ni siquiera se ha probado que sirva para algo el viejo remedio de la abuela de hacer vahos con agua caliente -con o sin eucalipto- enfundado en una toalla, como menciona el doctor argentino Mario Pesaresi en un vídeo de YouTube compartido en masa. En él se presenta como médico en Buenos Aires y ginecólogo en Almería, aunque en la ciudad andaluza, al menos, ya no ejerce. Porque la Organización Mundial de la Salud no ha asegurado que el COVID-19 muera a 56 grados y por ello hacer vahos lo fulmina, como afirma Pesaresi. La OMS hablo así del coronavirus que surgió en 2003 y causó la enfermedad del SARS, no del que asola ahora el mundo que, al parecer "es muy diferente".

El ibuprofeno tampoco sana del virus, pero no "lo han prohibido por agravar los síntomas", segun confirma la Aemps, que sí recomienda el paracetamol para reducir la fiebre. Igualmente es falso que haya "en Francia cuatro jóvenes graves con COVID-19 por tomar ibuprofeno".

No hay "una vacuna" efectiva desde el 18 de marzo en Cuba, donde sí se utiliza el medicamento Interferón Alfa 2B para intentar paliarlo. Tampoco la hay en China, ni ahora ni "hace décadas", y por eso el Gobierno chino no "la va a presentar en unos días". Como "la vacuna para el rotavirus-coronavirus bovino", que como remedio para el coronavirus humano es otra falacia.

No existe "un suero egipcio" -o "cubano"- "que cura el coronavirus" y ha sido "presentado a China por el ministro de Salud de Egipto, el Dr. Hala". De hecho, Hala Zayeb es ministra de Salud en el país de las pirámides, no ministro, y el organismo que dirige ha desmentido cualquier relación con un presunto suero milagroso.

Existe hasta una "receta casera" que se oferta en las redes "para todos", obra de un personaje que presuntamente se curó solo y después cayó en lo efectivo de su dieta "a base de frutas", "catenoides", "ovoalbúmina", "proteínas esenciales" y demás ingredientes que se le fueron ocurriendo.

La difusión de bulos sobre el COVID-19 es pandemia mundial desde hace semanas, como venimos advirtiendo y, lejos de mitigarse, las informaciones falsas al respecto aumentan a un ritmo exagerado. El coronavirus no da tregua a las fake news, así que, una vez más, recordad que los 'consejos' en las redes sociales solo son útiles para desinformar y ese es su objetivo, y más ahora frente a un virus que seguimos sin saber controlar.