Bulocracia

Corinna canta del emérito, no baila con él

El rey emérito, Juan Carlos I, está recibiendo por todas por todas partes tras ir desvelándose sus presuntos trapis económicos en Suiza, su regalo de 65 millones de euros a Corinna Larsen, que luego le reclamó, y demás detalles divulgados por la aristócrata alemana y más tarde por la prensa.

Su hijo, el rey Felipe VI, no sabe dónde meterse para quitarse de encima el lastre de su padre y salvaguardar la Monarquía, institución cada vez más tocada por culpa de la actividad personal presuntamente fraudulenta del exmonarca, que no la institucional, que muchos siguen valorando, sobre todo su intervención en el intento de golpe de Estado del 23 de febrero de 1981.

Corinna no para de rajar sobre el emérito y éste está cada vez más arrinconado por ello y se le pone más en entredicho. La empresaria germana canta, pero no baila con Juan Carlos I en una foto que se divulga ahora en las redes sociales para tratar de documentar las juergas de ambos.

En la imagen, Corinna aparentemente danza desbocada con el que fuera rey de España durante casi cuatro décadas, aunque la instantánea está más trucada que un billete de seis euros. Ella sí figura realmente en la foto original, que es obra del fotógrafo Patrick Mcmullan y fue tomada en un baile por el 30 aniversario del Jardín Botánico de Nueva York en 2005, pero al emérito le han pegado a su lado en un alarde de 'photoshopismo'.

Distintos medios españoles y latinoamericanos han dado por buena la foto, que es un montaje y además no es nuevo. Ya se compartió en las redes en 2013 y desde entonces hemos podido verla en otras ocasiones con diferentes perchas.

El hombre que baila con Corinna Lasen en la imagen real (verdadera) es John Mccloy. De hecho, hay más fotos de ambos en ese evento, celebrado el 2 de junio de hace quince años en el Jardín Botánico de Nueva York, y en algunas de esas imágenes también aparece la esposa del protagonista legítimo, Laura McCloy, como ésta también de Patrick McMullan vía Getty Images.

La foto recobra protagonismo ahora que el rey emérito está de plena actualidad, pero es falsa. Probablemente Juan Carlos I bailara con Corinna en alguna ocasión, o al menos lo intentara, al menos hasta que en 2012 fue operado de la cadera por cuarta vez en dos años tras caerse mientras permanecía con ella en Botsuana cazando elefantes. El exmonaca, popular también por sus caídas, tropezó esta vez con unas escaleras a las cinco de la mañana  y besó el suelo con nefastas consecuencias.

Ahora su caída no es física, que se sepa, aunque se le está presentando igualmente nefasta. Porque Corinna parece haber omitido los bailes, pero no para de cantar del emérito.