Bulocracia

"Adoquín", "ladrillo", "piedra" o "botella", cualquier cosa menos una bala de foam

La chica de 19 años que perdió un ojo tras recibir un brutal impacto durante las protestas por el encarcelamiento de Pablo Hasél en Barcelona, fue dada de alta el pasado viernes, tres días después de ingresar en el Hospital Clínic. La asociación por los Derechos Humanos Irídia denunció lo ocurrido y desde el inicio atribuyó la causa del impacto a una bala de foam de los Mossos d'Esquadra que, a diferencia de la Policía Nacional y la Guardia Civil, no utilizan las de goma: "Tal como llevamos advirtiendo desde hace años, las balas de foam son muy peligrosas y pueden generar graves lesiones, e incluso la muerte".

En Catalunya fueron prohibidas en 2014, porque el asunto no es nuevo. Basta con remontarse unos años para comprobar que sucedió algo similar: "Es evidente que una persona disparó un proyectil de foam -desde el primer momento hemos dicho que no fue una pelota de goma- y tocó a Ester Quintana y le vació el ojo".

En mayo de 2016, el por entonces comisario jefe de los Mossos d'Esquadra, Josep Lluís Trapero, que os sonará, y Jordi Dalmau, inspector de los Mossos y secretario general del Sindicat de Comandaments, se expresaban así para celebrar al unísono la sentencia que absolvía a dos de sus agentes acusados de reventar un ojo a Ester Quintana en la huelga general de 14 de noviembre de 2012.

Ahora, además de Irídia, los sanitarios que atendieron a la víctima confirmaron in situ que la herida era "compatible con el impacto de una bala de foam", aunque luego fuentes del Departament de Salut evitaron precisar la causa de la lesión. El conseller de Interior, Miquel Sàmper, por su parte, reconoció que "no se puede permitir que una manifestación del siglo XXI acabe con una persona perdiendo un ojo".

Con todo, la Policía catalana ha abierto una investigación para esclarecer si los agentes "respetaron los protocolos" y determinar si efectivamente fue un proyectil de foam, un material viscoelástico, lo que impactó en el ojo de la joven, que es la hipótesis más consistente incluso para los propios Mossos, aunque aún no lo digan.

Armas de precisión

La Dirección General de los Mossos dÉsquadra se puso en contacto con la familia de la víctima y efectivos del área de mediación la visitaron en el hospital. Los Mossos quieren que la investigación sea "quirúrquica y cuidadosa" porque, a diferencia de las pelotas de goma, que pueden rebotar hacia cualquier parte, los proyectiles de foam se disparan con armas de precisión de mira telescópica y sus agentes tienen prohibido apuntar por encima de la cintura por las graves lesiones que pueden ocasionar; no digamos ya de apuntar a la cara. Así que de confirmarse, este cuerpo policial saldría muy mal parado de este asunto. Otra vez.

Su director general, Pere Ferrer, informó de la apertura de la investigación junto con el comisario Joan Carles Molinero, que desveló que en Catalunya se lanzaron 300 proyectiles el martes de la semana pasada -día de este incidente- y 120 el miércoles (420). Ferrer señaló que desde la Dirección General de los Mossos lamentan "profundamente las heridas" de la joven y se comprometió a que exista "transparencia máxima" para determinar lo ocurrido, algo que "sabremos en unos días".

De momento no se pronuncian y ha pasado una semana. La investigación determinará lo ocurrido, o esa es la idea. Impera la prudencia, como siempre, aunque todo parece indicar que la causa de la pérdida del ojo es el impacto de una de las balas de foam de los Mossos, que no lo confirmarán hasta que sea más que evidente.

Sí lo asegura Irídia, que ha pedido la colaboración ciudadana para que se aporten pruebas que lo corroboren. La abogada de la organización, Anaïs Franquesa, mantiene que "es evidente que es un foam, un tipo de proyectil que impacta donde se apunta. También sanitarios in situ señalaron que el impacto "es compatible" con el de un proyectil de foam, pero hay más: el fotoperiodista Ángel García afirma que captó la secuencia completa, incluido el número de identificación del mosso que disparó, que ha facilitado a Interior.

"La policía no es responsable"

Lo que seguro que no está confirmado para nada, ni se aporta dato alguno que lo verifique, es que la herida en ese ojo se deba al lanzamiento de "un adoquín", "un tornillo", "botella o similar" o "una piedra" por parte de "algún colegui". Es decir, cualquier cosa menos una "bola de goma" -que son de foam-.

En todo caso, "la policía no es responsable". Volvemos a que la Policía -Mossos ahora- nunca tiene culpa, como en la entrada anterior cuando hablábamos de los dos agentes que protagonizaron una agresión a un hombre de 49 años y a su hija de 14 en Linares.

La idea predominante en los foros más fachas de Facebook es el autoconvencimiento de que la joven de Barcelona recibió el impacto de un objeto "desde su propio bando", eso y que "si se hubiera quedado en su casa" no le habría pasado. Esto último es evidente pero, aunque pueda parecer obvio, aclarar que nadie acude a ningún sitio para que le revienten un ojo.

Esta vez, esta gente defiende a los mismos Mossos que suelen ser centro de sus ataques por no actuar frente a los independentistas.

Los comentarios en esos foros que siempre aloja o acaba alojando la página FJL (Federico Jiménez Losantos) en defensa de España van subiendo de tono. Sugieren que la víctima de Barcelona "es otra escoria como el rapero", que "recibió de los suyos", que "se lo merece por ir a liarla"...

Y el tono va elevándose hasta el punto de generar comentarios estúpidos, miserables y rastreros que retratan a la gentuza que los escupe. Facebook tiene mucho trabajo en estos foros donde el odio y el rencor campan a sus anchas, pero no lo hace.

Hay incluso quienes tratan de razonar que la herida de la víctima en la parte superior del ojo, cerca de la nariz, "es un corte hecho por un adoquín lanzado por los antisistema" o por "una botellita", ya que "una pelota de goma no corta porque no tiene esquinas pero una piedra, un ladrillo o un adoquín sí". Por eso lo señalan con un círculo.

Y ni eso es cierto. Un impacto directo puede provocar un corte y el ejemplo más evidente son los golpes en el boxeo. Los guantes son otra 'bola' compacta y sin aristas que ha cortado cejas, párpados, pómulos y narices por doquier.

Sin tener ni idea de medicina forense o no forense, lo que sí puedo comentar en primera persona es que en ese corte quizás pueda tener algo que ver las gafas, que en las fotos compartidas apenas se ven y que reproducimos por su interés.

La mujer tiene las gafas colgando en el lado de la cara del ojo afectado, parece que tras habérselas retirado. Que el corte lo hayan provocado las gafas tampoco parece descartable. Al menos a mí me ocurrió en un accidente de moto con un casco abierto, de los que dejan la cara sin protección, después de un impacto directo en el lado izquierdo de la cara. Desde entonces tengo el recuerdo de las gafas de sol que llevaba en forma de doce puntos de sutura en el párpado.

Pero desconozco si a la chica de Barcelona le ocurrió algo similar con sus gafas. En todo caso, los golpes directos también provocan cortes y gravísimas lesiones, y más si tienen la potencia del preciso disparo de una bala de foam de los Mossos d'Esquadra, de esas que en teoría son menos dañinas que las de goma.