Bulocracia

El Gobierno no "confiesa" que los inmigrantes acapararán el IMV

"El Gobierno confiesa que la mayoría de los beneficiarios de la renta mínima serán inmigrantes".

Esta 'confesión' que recrean las redes sociales de la derecha y más allá, que tanto parece preocuparles, no es cierta. Lo llevan diciendo y comentando desde el mes de mayo del año pasado gracias, sobre todo, a que algunas web flojas de las suyas lo contaron así entonces. La idea perdura porque les parece otro buen 'argumento' para criticar a ese Gobierno de "progres y comunistas" que tanto deproran.

Es más, tras aprobarse el Ingreso Mínimo Vital (IMV), el pasado 1 de junio, Vox fue más lejos que sus adeptos y difundió en sus redes sociales un bulo en formato vídeo en el que alertaba de que "los inmigrantes en situación irregular" serían los grandes beneficiarios de ese pago. 'Sabían' ellos que "las mafias del tráfico de personas están ofreciendo un nuevo complemento a su oferta de viaje: una renta mínima pagada por los españoles que llevan toda una vida trabajando".

Ese es el problema también, que si la formación a la que idolatran crea bulos, sus fieles se los van a creer siempre y además los airearán en sus redes con la 'seguridad' de que tienen algo o a alguien en quien apoyarse, como es el caso. Ahí están a sus cosas, pero lo que dijo el Gobierno hace diez meses, por boca del ministro de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, José Luis Escrivá, es que el ejecutivo calculaba que las solicitudes del IMV superarían el millón y un 18% de los beneficiarios serían extranjeros, unos 150.000 hogares.

Escrivá, además, desarmó el bulo de Vox al aclarar que los beneficiarios extranjeros del IMV tendrían que probar su residencia legal en España durante al menos un año antes de la presentación de la solicitud, y estar trabajando legalmente o hallarse inscritos como demandantes de empleo. Nunca podrían recibir el subsidio personas en situación irregular en el país, como habían solicitado algunas ONG.

El bulo se desmonta solo, basta tirar de hemeroteca, pero eso no se lleva en los foros de Internet que defenestran al Gobierno, donde las descalificaciones priman sobre la realidad siempre. No se equivocaba mucho Escrivá en sus previsiones, ya que a finales de año, seis meses después de la aprobación del nuevo subsidio, se habían recibido 1,1 millones de solicitudes, 56.000 duplicadas, que dejaban la cifra total en algo más de un millón de peticiones. De ellas se habían tramitado 800.000, casi el 80%. A esa fecha, el 67% de las solicitudes tramitadas habían sido denegadas, más de 6 de cada 10, la mayoría por superar niveles de renta y patrimonio, y únicamente 160.000 familias percibían el Ingreso Mínimo Vital.

Los que esperaban que el IMV iba a ser algo maravilloso, si es que los había, hace tiempo que deben de saber que hay que probar que se es muy pobre para poder recibir la ayuda. Los que hay oído algo pero no tienen ni idea y ya de por sí recelan de los de fuera por el hecho de serlo, siguen con la idea de que el IMV es el chollo del inmigrante recién llegado en patera, que viene para eso. Se lo 'confirman' sus líderes políticos, además. Y es falso.

Lo que sí anunció Escrivá en diciembre es que se estaba estudiando rebajar los requisitos para que este ingreso pudiera llegar a más gente. Hasta entonces, Andalucía lideraba las ayudas, seguida de lejos por la Comunidad Valenciana y la Comunidad de Madrid, Cataluña, Galicia y Castilla y León. Aunque por provincias, el mayor número correspondía a Madrid, por delante de Sevilla, Valencia y Cádiz.

A mediados del pasado septiembre, más del 92% de los perceptores de ayudas sociales del Ayuntamiento de Madrid eran españoles y cerca del 7% eran extranjeros, como confirmaba el director general de Atención Primaria, Intervención Comunitaria y Emergencia Social, Alejandro Gonzalo, en la comisión de Familias, Igualdad y Bienestar Social.

El IMV no está siendo "un imán de inmigrantes", como quería Vox.  No están acaparando el Ingreso Mínimo Vital y menos aún los irregulares, que no pueden tener derecho a él de ninguna manera. A lo mejor en lo que no han caído en Vox y en su entorno es en que, propagando estos bulos, igual son ellos los que crean ese efecto llamada para cobrar una paga en España.