Bulocracia

La obra teatral de "anda que si llega a ser en Madrid" se representó en... Madrid

En las redes sociales de siempre, las que despotrican de "los rojos" y "socialcomunistas" y ensalzan a los suyos, vemos ahora un vídeo con una pequeña parte de una polémica representación teatral. En el fragmento, hasta ocho hombres completamente desnudos se dirigen en fila, miembro viril en mano, a una mujer arrodillada y se lo acercan a la boca. Con el penúltimo ya hay contacto y al último la mujer le fela el pene en mitad del escenario.

De esta obra, cuanto menos poco convencional y que no deja indiferente a nadie, se afirma en un rótulo añadido al vídeo que se representa en un teatro valenciano:

"Teatro Rialto, Valencia, Ayuntamiento y Comunidad de izquierdas, aquí no hay vejación hacia la mujer. Anda que si llega a ser en Madrid".

Pero lo único cierto de la frase es que la izquierda gobierna, desde 2015, tanto en el Ayuntamiento de Valencia como en la Comunidad Valenciana, tradicionales feudos del Partido Popular durante años. El alcalde es Joan Ribó, de Compromís; y el presidente regional es Ximo Puig, del PSOE. Lo demás es falso.

La obra teatral que vemos en el vídeo no se representa en Valencia, ni el Teatro Rialto ni en ningún otro, ni ahora ni antes. Aunque se dice "anda que si llega a ser en Madrid", las imágenes corresponden a su puesta en escena en las instalaciones de los Teatros del Canal, en Madrid. Estuvo en cartel durante tres únicos días, 14, 15 y 16 de febrero de 2019, enmarcada en la programación de la Comunidad de Madrid.

José Luis Martínez Almeida e Isabel Díaz Ayuso irrumpieron en sus cargos de alcalde y presidenta regional en junio y agosto de 2019, respectivamente. Cuando se desarrolló la obra, en febrero de ese año, la alcaldesa de la capital era Manuela Carmena, de Más Madrid, mientras que el presidente regional era el popular Ángel Garrido. Sí, con un presidente del PP apoyado por Ciudadanos, se pudo asistir a la representación de esta obra sin problemas durante tres días en uno los Teatros del Canal, que son propiedad del Canal de Isabel II y dependientes de la Comunidad de Madrid.

Este bulo, que trata de convencer de que con gobernantes de izquierdas cualquier aberración es posible pero los de derechas lo hacen todo bien, surge ahora porque las redes de esta gente son desmemoriadas y cansinas. Ya se compartió el pasado mes de enero, durante el mismo mes en 2020 y dos meses antes, en noviembre de 2019, que fue cuando surgió, aunque en ninguno de los casos con la potencia de ahora. Por entonces cambiaba ligeramente el texto, pero la idea era la misma.

Fantástica esta mujer que se indigna por el vídeo en FB. Ha "tenido que eliminar el vídeo porque Facebook me ha dicho que excedía los límites" y "era pornografía", que lo habrá eliminado la red social por incluir desnudos, no ella. Pero es que luego, tras añadir "fijénse lo que no saldría", se ofrece a compartirlo por otro medio: "Lo puedo enviar a través de WhatsApp".

El nombre de la obra de la discordia, la que no se representa ahora -ni nunca- en el Teatro Rialto de Valencia pero sí estuvo en cartel en 2019 en Madrid, es The Scarlet Letter (La Letra Escarlata), de Angélica Liddell, escritora, poetisa, actriz y directora de escena natural de Figueres (Girona) que atesora numerosos galardones y que la define así: "Con esta letra escarlata nos sumergimos en las pesadillas que nos dan forma, en la necesidad de la culpa y en la incapacidad de fuga, como rebelión contra la salud y el orden".

Fue la actriz rusa Oksana Akinshina quien compartió las imágenes en sus redes sociales meses después de asistir a una de las representaciones en Madrid. Lo hizo en su Instagram en septiembre de 2019, lo que llevó a varios medios de Rusia a plantearse qué clase de producción teatral era esa.

La obra también pudo presenciarse tiempo después, los días 2, 3 y 4 de julio de 2020, en el Teatre Lliure Montjuïc de Barcelona, ciudad donde sin duda también hay muchos dirigentes "de izquierdas". Pero como esta gente que comparte el vídeo porque les indigna no se ha enterado, no cesa en su empeño de que todo ocurre en el Teatro Rialto de Valencia. Como nadie en esas redes va a comprobar si lo que dice el rótulo es cierto, lo pasan en grande criticando a los "rojos" que gobiernan en Valencia y en la Comunidad Valenciana por permitir estas cosas.