Bulocracia

La Cuba de Garzón

Las protestas contra el Gobierno cubano que preside desde el 10 de octubre de 2019 Miguel Mario Díaz-Canel, primer secretario del Partido Comunista de Cuba, han llevado a miles de personas a las calles de La Habana y de otras poblaciones del país desde que se iniciaran el domingo 11 de julio al grito de "libertad" y, cómo no, los altercados también han propiciado algunos bulos llamativos.

La mayoría son bastante simples y encaraman imágenes de concentraciones multitudinarias que atribuyen a las protestas en la isla, cuando en realidad corresponden a manifestaciones de cubanos en Miami e incluso a momentos de las celebraciones en Argentina por el reciente triunfo de su selección de fútbol en la Copa América. Pero otros van más lejos y mienten subiendo a las redes vídeos de terribles palizas policiales que aseguran que se han dado en Cuba y que en realidad corresponden a otros lugares del mundo, como por ejemplo a Brasil.

En todo caso, también hemos podido observar otras imágenes verídicas que dejan patente que la violencia que ejerce la revolución contra quienes no comulgan con ella no está lejos de la habitual por parte de las distintas policías del enemigo estadounidense. Una de las muestras más virales de ello es la paliza que recibe un presunto manifestante en una azotea por parte de media docena de efectivos policiales y algún que otro entusiasta del régimen instaurado en la isla en 1959, a los que el Gobierno cubano ha pedido su implicación para ayudar a reprimir las revueltas.

Por eso los políticos españoles que han mostrado en ocasiones su apoyo a la Cuba revolucionaria están ahora más que nunca en la diana de sus adversarios y de los fieles de éstos. Con Pablo Iglesias fuera de la política, se ceban con su amigo Alberto Garzón, ministro de Consumo desde enero de 2020, al que de por sí también acostumbran a defenestrar en sus redes sociales, pero ahora mucho más.

Que a Alberto Garzón le gusta Cuba tal cual es desde hace 62 años es una obviedad, puesto que lo ha afirmado públicamente muchas veces. Igual que siempre ha presumido de ser comunista, lo cual quizás no cuadre mucho con ser ministro de Consumo, que es la base del capitalismo y, desde luego, no del comunismo.

Bien es cierto que del Twitter de Garzón desapareció a principios del pasado año, cuando todo apuntaba a que sería ministro de Consumo, un tuit que difundió en mayo de 2012 en el que decía que "El único país cuyo modelo de consumo es sostenible y tiene un desarrollo alto es... Cuba", que además enlazaba a una entrada del blog de Público Dominio público publicada cuatro años antes, en enero de 2008, y titulada "¿Quién cabe en el mundo".

Ese tuit ya no existe, aunque hay más muestras de la sintonía de Garzón con Cuba, que nunca ha ocultado. En 2016, tras la muerte de Fidel Castro, el político del PCE definió al líder de la Revolución cubana como un "referente del socialismo y de las causas de los oprimidos", y aseguró que sus "principios" y "valores" debían seguir "defendiéndose".

Todo esto es cierto, pero va un mundo de ahí a un tuit falso que habla ahora por el ministro, que suplanta su cuenta legítima de Twitter y que cita que "los manifestantes tienen que ser reprimidos por las fuerzas del orden a toda costa".

"Cuba es un ejemplo de pais,  los manifestantes tienen que ser reprimidos por las fuerzas del orden a toda costa,  el estado cubano da todo lo necesario a cada persona para vivir,  los comunistas somos gente humilde que reparte todo para el pueblo,  mi respecto y admiracion al gobierno de Cuba".

Este tuit sin tildes que se atribuye a Garzón, que no ha escrito ni difundido él, le ha servido, eso sí, para cosechar en las redes sociales comentarios del tipo "joder vete a Cuba hijo de puta", "maldito perro" o "además de comunista y servil eres otro violento como Errejón".

La cuenta de Alberto Garzón en Twitter efectivamente es @agarzon, como vemos en la imagen que recorre las redes, sobre todo Facebook, con este bulo que se pone en su boca. Pero no lo encontraremos allí y no porque haya sido borrado, sino porque es un montaje, bastante burdo y poco convincente, y prueba de ello es que se comparte una presunta captura de su Twitter, pero no un enlace al tuit que habría escrito Garzón, algo imposible en la práctica porque nunca lo creó.

Es más, el texto falso que se atribuye a Garzón canta también porque tiene más de los 280 caracteres que permite esa red social en cada tuit o porque abusa de los dobles espacios en blanco, algo que cualquier tuitero no desperdiciaría.

En definitiva, es un hecho que Alberto Garzón es comunista y ha mostrado en numerosas ocasiones su admiración por el regimen cubano. Pero es un invento que haya señalado ahora o antes que "las fuerzas del orden" de Cuba deben "reprimir a toda costa" las protestas de "los manifestantes".