Bulocracia

Rosa Villacastín, del rodaballo a una cuenta "parodia" de Twitter clavada a la suya

Las redes sociales delatan que Rosa Villacastín no deja indiferente. Al igual que tiene entusiastas, acumula tras de sí a un amplio elenco de personas que comenta en tono jocoso casi todo lo que hace, que crea memes y que piensa que la periodista y escritora "es analfabeta", por no decir "una paleta", que también se lo llaman.

A finales de febrero, Villacastín fue objeto de todo tipo de burlas después de que publicara en su cuenta de Twitter la foto de un rodaballo que se iba a comer que, la verdad, muy buena pinta no tenía. El plato se veía cero apetitoso, pero la escritora lo comentaba como si se tratara de algo excepcional: "No quiero dar envidia pero este rodaballo me está gritando: comeme. Estoy en mi restaurante favorito @ElCampanario, a medio camino entre Marbella-Estepona".

A esto había quien le contestaba que "el rodaballo parece que se le ha caído de la tartera a un minero. Flotando en aceite. Con más ajo que si fuese a cazar a Drácula. La foto torcida y la cuenta de Twitter del sitio vacía. Lo tiene todo".

El comentario sobre el rodaballo de Rosa Villacastín también ha provocado que en su descripción en la Wikipedia ahora la definan así, al menos a fecha de 17 de marzo: "Rosario Martín Villacastín, más conocida como Rosa Villacastín (Ávila,​ 2 de junio de 1947) es una periodista española y creadora del rodaballo al carbón con ajo".

Al popular pescado ya le llaman muchos en las redes sociales "El Rodaballo de La Villacastín" porque se ha hecho muy popular después de que le llovieran los memes y las coñas. Lo cierto es que en el texto del rodaballo de Villacastín hay un "comeme" sin tilde, que es lo que más se le echa en cara a esta mujer, al margen del aspecto del plato. Sus detractores aseguran que comete faltas de ortografía constantemente y además no hace gala de complejo alguno por ello. Y la verdad es que sí, algunas faltas de ortografía encontramos en comentarios de la periodista en sus redes. Además de ese "comeme" sin tilde, Villacastín tiene, por ejemplo, este otro tuit el 13 de febrero, con una palabra que hace daño verla ahí:

"Buenos días a los castellano leoneses. Hoy es un día importante, vais a votar a quienes os gobernarán en los próximos cuatro años. Un día cargado de responsabilidad. Votad pensando en lo mejor para una tierra que necesita sabía joven, ilusionante para mejorar".

Al margen del "castellano leoneses" sin guion, ese "sabía" es un 'savia' y se lo recuerdan en Twitter mencionando que esperan que haya sido "cosa del corrector de texto porque si no es gravísimo". Sea por la razón que sea, a Rosa Villacastín a veces se le cuelan errores cuando escribe y además a eso hay que añadirle que alguien ha creado en Twitter una cuenta "parodia" casi idéntica a la suya original, con la misma foto y todo, que hace coñas sobre el presunto desconocimiento de la lengua española de la escritora.

Esa cuenta que dice que es "parodia" más bien es una suplantación en toda regla del Twitter de Villacastín por mucho que lo advierta. Para ver la advertencia hay que entrar en la cuenta y en todo caso no lo apreciaremos en un simple tuit. Además, el 'parodiante' se lo ha currado mucho. La cuenta genuina de Rosa Villacastín es @RosaVillacastin, mientras que la que se hace pasar por ella es @RosaVillacastin, sorprendente. En ambos casos no hay tilde en la i, aunque en la cuenta falsa pone "Rosa Villacastin" y el añadido de "parodia" y en la auténtica el nombre figura en minúsculas: "rosa villacastin". La de la periodista es una cuenta verificada y la otra no lo está.

La cuenta de Twitter auténtica de Rosa Villacastín.
La cuenta calcada que se define como "parodia".

Esa cuenta "parodia", creada en febrero de este año, ha lanzado un tuit en el que Rosa Villacastín se estaría postulando a ocupar un sillón en la Real Academia Española (RAE). Tampoco está precisamente bien escrito y obviamente no es de Villacastín, pero está triunfando en masa:

"Tengo el placer de comunicaros que lo de mi candidatura para la RAE parece que va para alante. El problema es que de momento no hay asientos vacantes así que van a crear el sillón "@" ex proceso para mí. Imaginar qué ilusión, la primera letra inclusiva!.".

Si el tuit fuera obra de alguien que vive de escribir, nos estaríamos preguntando por qué. "Alante" no existe en castellano, sería 'adelante' o 'delante'; "ex proceso" ha de ser 'ex profeso'; "imaginar" es 'imaginad' y después de una exclamación no se pone punto, puesto que ya hay uno aunque forme parte de la exclamación.

La verdad es que resulta complicado a simple vista distinguir la cuenta real de Twitter de Rosa Villacastín de la que dice que es una parodia. La auténtica tiene muchos más seguidores -más de 50.000- que la falsa, que no llega a mil pero no está mal teniendo presente que fue creada hace apenas un mes. En cualquier caso, de seguir el Twitter real de Villacastín no habrá dudas, y si no se desea optar por esa opción, conviene al menos tener presente que otra cuenta casi idéntica puede estar hablando en su nombre y comprobar de cuál se trata.