Bulocracia

El CEO de Pfizer no ha dicho que la farmacéutica "quiere reducir la población mundial en un 50% en 2023"

Vemos desde hace unos días en las redes sociales diferentes compartidos que mencionan que el CEO de Pfizer, Albert Bourla, ha declarado que la farmacéutica "quiere reducir la población mundial en un 50% en 2023", lo cual sería cuanto menos un escándalo a nivel planetario de ser cierto.

Esta descabellada idea la habría expuesto Bourla el pasado mes de mayo en el Foro Económico Mundial en Davos, y como 'prueba' se aporta un vídeo de su comparecencia en ese encuentro en la ciudad suiza que, sin embargo, ha sido manipulado a demanda.

El vídeo está rotulado en español y la traducción no es tal. No se corresponde lo que dice el CEO de Pfizer en inglés con lo que le atribuyen en castellano. Bourla a lo que aludió fue a que la farmacéutica espera "reducir en un 50% el número de personas que no pueden acceder a sus medicamentos".

Todo esto se adorna en las redes con comentarios como "CEO PFIZER Bourla: Comenzamos en el 2019 Y planeamos por 5 años REDUCIR al 50% LA POBLACIÓN MUNDIAL PARA EL 2023 Quién llega al 2024? Los que no se (dos jeringuillas)" o "Creo que no doy crédito a mis oídos, pero escucho que el director de Pfizer en el Foro Económico Mundial dice que su meta para el 2023 es reducir la población en un 50% y estamos haciendo un muy buen trabajo... Está fuera de contexto o yo estoy mal?".

Al menos alguno se plantea que la burrada que se le atribuye a Albert Bourla pueda ser falsa, pero hasta una aparente productora televisiva de nombre PERÚ sin Fronteras TV ofrece la información falsa y comenta que "Para este criminal su sueño es reducir la población mundial en el 2023". La mayoría le da credibilidad al tema e incluso lo complementan con más datos conspirativos sobre la Covid-19, las vacunas, "el nuevo orden mundial" y demás añadidos variopintos que tratan de probar que todo atiende a un engaño a nivel mundial bien orquestado con el objetivo de menguar la población de la Tierra a la mitad en muy breve plazo.

A Bourla le llevan atribuyendo frases que no ha dicho desde hace años, y estas se incrementaron notablemente desde la irrupción de la pandemia, por lo que no resulta extraño encontrarnos con una nueva fake news en la que le ponen como protagonista. En el vídeo falseado el CEO se refiere a "un sueño " que comparte con su equipo "desde que empezamos a trabajar juntos en 2019". Después menciona que se marcaron objetivos para los siguientes cinco años, y uno de ellos era "reducir el número de personas en el mundo en un 50%", un sueño que ya se estaría concretando:

"La primera semana que nos reunimos, en enero del 2019 en California, establecimos las metas para los próximos cinco años, y una de ellas fue que para 2023 reduciremos un 50% el número de personas en el mundo. Creo que hoy ese sueño se está convirtiendo en realidad".

En realidad, el CEO de una de las mayores farmacéuticas del mundo habla, en una conversación con Klaus Martin Schwab, presidente ejecutivo y fundador del Foro Económico Mundial, de que los medicamentos de su compañía se suministrarán bajo patente sin fines de lucro, a precio de coste, en Estados Unidos, la Unión Europea y los 45 países más pobres del mundo, empezando por Ruanda, Ghana, Malaui, Senegal y Uganda. Y es justo después cuando se refiere a la meta de reducir el número de personas dentro de la población mundial que "no puede permitirse comprar sus medicamentos en un 50%".

Esta idea se omite en el vídeo falso y se apuesta por otra cosa. Obviamente Albert Bourla no se refirió al exterminio de la mitad de los habitantes del planeta, algo que no habría pasado desapercibido en ningún lugar. Reducir la población mundial a gran escala es algo que se plantea de vez en cuando en las redes sociales, y para ello se recurre siempre a argumentos de ciencia ficción y a diferentes líderes mundiales que lo propiciarían.

Ahora, como otras veces, le ha tocado a Bourla ser el blanco de un nuevo bulo, que además ha sido traducido a otros idiomas como el portugués y el francés y está alcanzando una repercusión inusitada pese a que se da de bruces con el sentido común.