Bulocracia

El odio de un guardia civil

La Audiencia de Barcelona dictó el martes la primera condena en España por difundir fake news discriminatorias y la gran sorpresa es que tal 'honor' recayó sobre un agente de la Guardia Civil. La seccción 6 le condenó por difundir un vídeo de una agresión de un hombre a una mujer e inventar que el agresor era "un mena marroquí de Canet de Mar", en Barcelona.

Su delito es el de odio y, tras un acuerdo con la Fiscalía, el guardia civil aceptó una pena de 15 meses de prisión, una multa de 1.620 euros y la obligación de cerrar sus perfiles en redes sociales, aunque ya lo había hecho antes del juicio. El tribunal dictó la sentencia de viva voz en la misma sala donde estaba previsto el juicio, que no llegó a celebrarse debido a este acuerdo.

En todo caso, tanto el fiscal como la defensa pidieron al tribunal que el agente no entrara en prisión, como es habitual en penas de menos de dos años si se trata de condenados sin antecedentes, y el tribunal avisó de que lo resolvería en la sentencia escrita o en su trámite de ejecución. En caso de que los magistrados acepten que no llegue a entrar a la cárcel, el fiscal ha pedido como condición que deba seguir un curso de igualdad de trato y no discriminación y que durante el tiempo de suspensión de la condena no pueda abrir otros perfiles en redes sociales con contenido discriminatorio.

El vídeo que ese guardia civil difundió era en realidad la grabación de una cámara de seguridad en China, publicada por las autoridades del país asiático para tratar de encontrar al autor de la agresión. Pero tras ser difundido por el ahora condenado alcanzó las 21.900 visualizaciones y miles de personas se creyeron que se trataba de "un mena de Canet de Mar".

El vídeo dura 45 segundos y muestra como un hombre le pega hasta 15 puñetazos en la cabeza seguidos a una mujer y siete patadas también en la cabeza hasta dejarla inconsciente. Después intenta bajarle los pantalones, la coge del pelo y la arrastra por el suelo hasta que desaparece del plano. Lo que realmente retrata al guardia civil es que aderezó las imágenes con una frase a su gusto:

"Aquí tenéis el vídeo del MENA marroquí de Canet de Mar, a esos que le vamos a dar la paguita hasta los 23 años, los niños de Pedrito Piscinas. Por cierto, luego para más inri la viola, estos energúmenos y estas manadas de marroquíes no saldrán en los medios".

Una frase miserable, llena de invenciones y, efectivamente, de odio, pero es algo que no solo podía comprobarse con este vídeo. Y es que el benemérito reconoció que su perfil "contenía múltiples publicaciones de naturaleza xenófoba y racista, consultables por cualquier persona en la red social Twitter, con supuestas informaciones deformadas sobre los inmigrantes en general, todas ellas presididas por idéntico rechazo frontal a la presencia de extranjeros en España".

Como ejemplo de lo que tiene en la cabeza el condenado, en su escrito de acusación se incluyen citas de líderes del Ku Kux Klan, algo que, al tratarse de una agente de la Guardia Civil, adquiere una especial relevancia. Y es que si nuestra seguridad está en manos de personajes como este, que rezuman odio y manipulan y mienten para hacerse notar, muy mal vamos.

Muy listo tampoco ha resultado este hombre si pensaba que no iban a pillarle y que sus acciones no tendrían consecuencias. La Guardia Civil le ha abierto un expediente disciplinario a este agente que está destinado en la Comandancia de Barcelona. Ha tomado esta medida tras conocer el fallo de la Audiencia Provincial, confirmando a continuación que se trata de un efectivo de la citada comandancia.

Que un guardia civil se monte una película para difundir noticias falsas llenas de odio resulta especialmente grave y el cuerpo así lo ha entendido. El expediente disciplinario se resolverá una vez que el juzgado traslade el contenido de la sentencia a la Guardia Civil. Hasta ahora, la condena por odio y el ridículo que ha hecho son las cuestiones que mejor hablan por este agente de la ley que se la ha saltado a demanda por odio.