Bulocracia

Estafas en directo para las personas mayores

Hablábamos hace más de cuatro años en Bulocracia de esos falsos comerciales de gas y luz que colocan carteles en los bloques de vecinos para engañar a quienes piquen y cambiarles de compañía, cuyo público preferido son las personas mayores porque les resulta más fácil engañarlas.

En otras ocasiones no son comerciales, sino falsos revisores los que buscan específicamente a personas de avanzada edad, a poder ser de más de 80 años y que vivan solas, a las que llaman antes de acudir a su vivienda para asegurarse que no las acompaña nadie.

Los grupos especializados no suelen dudar, además, en intimidar a sus víctimas, como el que ha sido desarticulado ahora en Barcelona. A los ocho detenidos se les acusa de seis robos violentos a personas de avanzada edad, siete hurtos y un robo en grado de tentativa entre diciembre de 2021 y mayo de 2023 por un valor total de 51.733 euros. Sin embargo, han quedado inicialmente en libertad con cargos.

Este grupo robaba dinero y objetos de valor a gente mayor a través del denominado método del falso revisor. Sus miembros actuaban en pareja haciéndose pasar por revisores de gas y mientras uno distraía a la víctima, el otro revisaba toda la casa. Según los Mossos d'Esquadra, amedrentaban a las víctimas para obtener el PIN de la tarjeta bancaria y de la libreta, y utilizaban la violencia si no accedían a dárselo.

Las enciclopedias siguen triunfando

Otra estafa destinada a las personas mayores pasa por la venta de enciclopedias de las de toda la vida, esas que llenaban las estanterías de algunos salones como parte del ajuar hogareño. A los que han nacido con Internet y a los que les ha dado tiempo a asimilarlo, una enciclopedia resulta ya antediluviana, pero no para los mayores y por eso a ellos va destinado este timo.

La Audiencia Provincial de Madrid juzgaba este miércoles a los integrantes de una presunta red criminal acusada de estafar con en la venta de enciclopedias más de 184.000 euros a colectivos vulnerables, especialmente personas de edad avanzada. En total, 19 acusados de estafar a personas de avanzada edad mediante engaños y coacciones.

Los estafadores se convierten de nuevo en comerciales para esta práctica delictiva, esta vez valiéndose de la venta de enciclopedias. Todos los integrantes de la red habían trabajado juntos en empresas del mismo sector y actuaban ahora como comerciales dedicados a la venta fuera de establecimiento comercial.

Poseían las bases de datos de los clientes de las empresas en las que habían trabajado y se dedicaban a la venta de enciclopedias a personas de avanzada edad sabedores de que son fácilmente manipulables. Las víctimas llegaban a pagar miles de euros por la compra de enciclopedias o incluso por darse de baja en la base de datos.

Con ensañamiento

Pero, además, cuando uno de los falsos comerciales lograba consumar una venta y comprobaba que la víctima era sumamente crédula, alertaba a otros compañeros para que realizasen ventas masivas de libros. Como conocían a clientes gracias a haber trabajado anteriormente en empresas, les llamaban también para requerir pagos de hasta 40.000 euros por deudas en la compra de libros, amenazándoles con que si no abonaban la cantidad, serían denunciados y se le embargaría la vivienda.

Numerosos delincuentes se especializan en desvalijar a las personas mayores y hay multitud de métodos a tal efecto, también los que emplean la violencia. El desconocimiento de Internet y las nuevas tecnologías hace que las estafas presenciales, en directo, sigan siendo las que triunfan entre las personas mayores. Y están a la orden del día.

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