Buzón de Voz

Quizás pueda hacerse, pero no de cualquier manera

Como propuesta teórica no sonaba mal aquella máxima de Abraham Lincoln: "Decide que puede hacerse y se hará, y entonces hallarás la manera". Pero no siempre la acción política, y menos aún la política económica, puede satisfacer los objetivos marcados y el calendario apetecible. Y además o por delante están los principios.

El Gobierno se ha comprometido a reducir el déficit público desde el 11,2% del PIB en 2009 hasta el 3% en 2013. Así lo exigen la Unión Europea y los mercados internacionales. El Gobierno "decide que puede hacerse", y necesita que todas las administraciones públicas se aprieten el cinturón.

Ayer consiguió un acuerdo con las comunidades autónomas que puede significar el ahorro este mismo año de unos 3.000 millones de euros en los presupuestos revisados. Lo que aún no está del todo claro es "la manera". Y aquí "la manera" tiene suma importancia.

Los líderes sindicales (y no pocos expertos) opinan que ese objetivo del 3% de déficit en 2013 es imposible de alcanzar sin un recorte del gasto social, que Zapatero se ha comprometido a no tocar en ningún caso. Y hace muy bien, porque si "la manera" consiste en meter la tijera en los servicios públicos y en los pilares del Estado de bienestar, entonces la derecha tiene más experiencia y sabiduría en el empeño. El Gobierno parece obligado a dar ejemplo de austeridad y a exigirla al resto de administraciones, pero sin convertir ese 3% en el Santo Grial.