Buzón de Voz

El piquete de Díaz Ferrán

Al margen de que Zapatero tardase demasiado tiempo en reconocer la gravedad de la crisis... Al margen de que tuviera o no otras opciones para evitar en junio la debacle financiera... Al margen de que la reforma laboral facilite los despidos simplemente con una previsión de pérdidas por parte de la empresa... Al margen de que los que se beneficiaron de la gigantesca burbuja financiera sigan sembrando la burbuja siguiente... Al margen de que el Gobierno que más avances sociales consiguió en las últimas décadas sea el mismo que apuesta ahora por reformas neoliberales... Al margen de tantas posibles razones para apoyar una huelga general... están los grandes empresarios y su máximo representante, Gerardo Díaz Ferrán.

No se conforma con demostrar una rara habilidad a la hora de hundir empresas y practicar el impago de nóminas, concesiones municipales o cuotas de la Seguridad Social, sino que además ejerce el papel de provocador profesional. Después de dinamitar el Diálogo Social ante la mínima posibilidad de acuerdo, ayer se permitió elevar otro peldaño su osadía. Díaz Ferrán señala al Gobierno como único responsable de que la huelga pueda ser un éxito por "no actuar como debe" contra "los piquetes" y por permitir "servicios mínimos insuficientes". Los grandes empresarios siempre ganan. Si la huelga triunfa, será por la violencia sindical y la complicidad gubernamental; y si fracasa, los sindicatos quedarán tocados como interlocutores.