Buzón de Voz

La ‘doctrina Trillo’

Es lógica la indignación que provoca entre la ciudadanía el hecho de que un terrorista condenado por 22 asesinatos salga de la cárcel seis años antes de cumplir los 30 que le correspondían. Para evitar resquicios legales como el que ha beneficiado al etarra Antonio Troitiño y aún puede favorecer a algunos más, el Gobierno modificó el cómputo de la prisión preventiva en la última reforma del Código Penal aprobada en 2010. El Partido Popular, como en otras materias, prefirió entonces abstenerse, con el argumento de que había que introducir la cadena perpetua "revisable".

Mientras la Fiscalía recurría ayer la puesta en libertad de Troitiño, el PP distribuía un argumentario en el que acusa al Tribunal Constitucional de "dedicarse a garantizar los derechos de los etarras" y sostiene sin disimulo que la doctrina del Constitucional sobre prisión preventiva tiene relación directa con "la negociación del Gobierno socialista con ETA". No es novedad que el PP olvide el Pacto Antiterrorista y utilice la lucha contra ETA como arma política o electoral. Tampoco es casual que su máximo responsable en este ámbito, Federico Trillo, someta a máxima presión al Tribunal Constitucional justo cuando está a punto de recibir el envenenado asunto de la solicitud de legalización de Sortu. Si tocaba decidir sobre el Estatut, el TC podía "romper España"; si ahora toca pronunciarse sobre la izquierda abertzale, el TC se dedica a "beneficiar" a los etarras. El PP no da tregua.