Buzón de Voz

Ganas de ganar o ‘quitapenas’

A estas alturas resulta obvio el principal obstáculo del discurso electoral de Alfredo Pérez Rubalcaba. Cualquier medida que proponga tendrá la misma respuesta fulminante: ¿y por qué no lo hizo desde el Gobierno? Ya puede referirse a la lucha contra el fraude fiscal o a los impuestos a los ricos. El candidato socialista podría contestar a la derecha que aquí se han aplicado casi las mismas medidas que los homólogos del PP en el resto de Europa, sólo que sin ninguna complicidad de la oposición. A los votantes de izquierda tampoco les convencerá la explicación de que "no había otra", que se trataba de evitar un mal mayor. La Conferencia Política del PSOE ha intentado poner en evidencia los riesgos que corre el

Estado del bienestar si se deja la salida de la crisis económica en manos de quienes no creen que se pueda sostener y sólo apuestan por recortarlo para reducir el déficit. Ayer, Rubalcaba quiso cerrar el cónclave con un mensaje que buscaba más tocar la fibra interna que recuperar credibilidad en otros espacios. Hizo un llamamiento a la movilización y contra el derrotismo en las propias filas socialistas, cuyo desánimo parece crecer a golpe de encuesta. "No nos ganarán en ganas de ganar", proclamó como quitapenas final. A siete semanas del 20-N, el resto de la izquierda también intenta que el descontento no se traduzca en resignada abstención o en recurrente "voto útil", sino en un
impulso renovador del espacio progresista.