Buzón de Voz

Lo que vale es el relato

Lo importante en política (dicen) es el relato. Aquí se ha ido instalando la idea de que había un Gobierno frívolo, sin rumbo, que improvisaba constantemente la respuesta a los problemas que iban surgiendo. Toda ficción tiene un origen real por remoto que sea, y en este caso hay una base innegable, la misma que ha condicionado las políticas de todo Occidente desde que Bush dejó caer a Lehman Brothers. La misma que llevó a Angela Merkel a inyectar miles de millones de euros en limpiar los balances de sus bancos; la misma que permitió a David Cameron habitar el número 10 de Downing Street prometiendo bajadas de impuestos para recortar un mes más tarde el número de funcionarios y las becas universitarias. La misma que aprovecha el PP para prometer bajadas de impuestos y reducción del gasto, sin explicar (al menos de momento) cómo pretende cuadrar el objetivo de déficit al que rinde adoración. El relato instalado ya en buena parte de la ciudadanía describe como lunáticos, derrochadores e irresponsables a todos aquellos que defienden la necesidad de ofrecer estímulos a la economía en lugar de un corsé de austeridad y ahorro que ahoga por completo la posibilidad de recuperación (así ocurre en Grecia). Cualquier propuesta de inversión productiva es rechazada como despilfarro, aunque los sacerdotes del discurso único no concretan sus recetas hasta "comprobar el estado de las arcas públicas". "Depende" de la coyuntura...