Buzón de Voz

Milagros que acaban en sustos

A medida que se acerca la campaña electoral, aumenta la presión sobre Mariano Rajoy para que dé a conocer propuestas concretas para sacar a España de la crisis, pero él sigue esquivando el compromiso. La victoria que pronostican las encuestas es tan amplia que en el PP cunde la impresión de que le basta con no cometer errores ni anunciar medidas que puedan asustar a los votantes. Los principales portavoces del PP defienden que su programa electoral está muy claro: "Es lo que hicimos de 1996 a 2004, no vamos a hacer nada diferente", dijo ayer el vicesecretario de Comunicación, Esteban González Pons. Se trata de "bajar impuestos y hacer reformas para crear tres millones y medio de empleos". Cristóbal Montoro, coordinador de política económica, fue presentado hace unos días por su propio partido como "miembro del equipo que logró el milagro económico de España". La situación económica nacional e internacional de 1996 no tiene nada que ver con la actual, pero además fue en esa época cuando se hinchó con más fuerza una burbuja inmobiliaria cuyo estallido aún padecemos. Montoro, entonces ministro de Hacienda, negaba en 2003 la existencia de tal burbuja y ahora insiste en recuperar el ladrillo como motor de la economía. Apenas quedan grandes empresas que privatizar y las rebajas fiscales no son creíbles, de modo que hace falta muchísima fe para confiar en otro "milagro", y sobre todo para descartar que acabe en otro susto.