Buzón de Voz

Las primarias funcionan

Las encuestas pronostican en Francia la derrota del partido conservador en las elecciones presidenciales del año que viene mientras en España aseguran (con mayor contundencia) una estrepitosa caída del partido socialista el próximo 20 de noviembre. La crisis, o más bien el fracaso de las políticas impuestas para salir de ella, parece llevarse por delante a todos los gobiernos europeos, sea cual sea su signo ideológico. Para el socialismo galo se abre la oportunidad de volver al poder tras 17 años de oposición desorientada, y no sólo empujado por los vientos de la crisis, sino muy reforzado por un proceso de primarias abiertas que parece haber sacado del letargo no sólo a la militancia, sino al electorado socialdemócrata en general. Las diferencias (de matiz más que de fondo) entre el flamante ganador, François Hollande, y la finalista, Martine Aubry, no han generado divisiones fratricidas, sino que han cohesionado el partido. Más de 2.700.000 franceses han votado en el proceso, después de asumir por escrito un compromiso genérico de "reconocimiento de los valores de la izquierda". El futuro adversario de Sarkozy representa el ala más blanda del PS y es considerado "una pieza más del sistema" desde las filas ecologistas o el Frente de Izquierdas. Sin embargo, el soplo legitimador de las urnas en estas primarias alienta la posibilidad de cambio en un país marcado durante la última década por el conservadurismo populista de Sarkozy y por el ascenso de la ultraderecha.