Buzón de Voz

Berlusconi es un ‘activo tóxico’

La prima de riesgo está a punto de conseguir en unos días lo que no han logrado durante los últimos 15 años los instrumentos básicos de la democracia. Unos cuantos jueces, fiscales y periodistas han venido denunciando y demostrando que Silvio Berlusconi es uno de los gobernantes más detestables de la historia de Italia, país muy experimentado en lo que se refiere a gobernantes impresentables. A medida que avanzaban las investigaciones sobre sus relaciones con la mafia, con los sobornos, con el fraude bursátil, con el tráfico de influencias o con la prostitución de menores, Berlusconi utilizaba el poder que le otorgaban las urnas para cambiar las leyes que previamente se había saltado o para impedir que la Justicia le tocara un solo cabello injertado. Hasta topó con la Iglesia por la visible acumulación de pecados, pero sin mayor desgaste. Ahora es distinto. Bruselas y los mercados han decidido que Berlusconi es el mayor activo tóxico italiano, un tipo del que no se pueden fiar (¡eureka!) a la hora de cumplir la hoja de ruta que exigen a Italia para evitar su naufragio y por ende el del propio euro. Su inten-

to de prolongar la agonía con elecciones en febrero no ha colado y tiene que irse en cuestión de días. Las caídas forzadas de Sócrates en Portugal, Papandreu en Grecia o Berlusconi en Italia suponen un déficit democrático del tamaño de los déficits financieros. El caso italiano demuestra una cosa más: la prima de riesgo se encabrita igual aunque un Gobierno sea de derechas.