Buzón de Voz

Salvando el euro a costa de Europa

El trágala lanzado al resto de la Unión Europea por el matrimonio de conveniencia estratégica formado por Angela Merkel y Nicolas Sarkozy supone un claro finiquito a la idea de Europa conocida hasta ahora. El dúo Merkozy ha ninguneado a las instituciones comunitarias para constituir de facto un directorio que pretende imponer a los demás socios su modelo ideológico, político y económico. La eurozona parece condenada a convertirse en una especie de protectorado franco-alemán del que formarán parte exclusivamente quienes se sometan a la llamada "regla de oro del déficit", cuyo cumplimiento será vigilado por tribunales de justicia. Así que los actuales gobiernos de Alemania y Francia (países que, por cierto, jamás cumplieron la disciplina presupuestaria establecida en Maastricht, como hizo España) se proclaman a sí mismos "salvadores" del euro. Decretan ahora condiciones estrictas y de aplicación urgente los mismos que actuaron con una lentitud y torpeza incomparables en la gestión de la crisis griega, origen de buena parte de los actuales males de la eurozona. Azuzan el miedo al abismo para imponer sus políticas económicas a los otros 15 miembros de la moneda única y, muy especialmente, a esos "vecinos del sur" alejados de las supuestas virtudes de la rigurosa mentalidad protestante. El gigantesco supositorio de austeridad recetado quizás reciba la bendición de los mercados. El sueño posible de una Europa social se desdibuja.