Exageraciones, mentiras y Presupuestos

El Gobierno ha desmentido “tajantemente” a la agencia Reuters, que asegura que la Comisión Europea (CE) sospecha que Rajoy y su equipo han podido hinchar la desviación del déficit de España en 2011 (8% en lugar del 6% previsto) para presumir de un mejor balance al final de 2012. El comisario de Asuntos Económicos, Olli Rehn, califica esa información de “especulativa” y “prematura” y también la niega, a la espera de datos oficiales. Rehn, eso sí, exige a Rajoy que presente los Presupuestos ya, sin esperar a finales de marzo con la excusa de conocer antes las previsiones económicas de la UE. Hasta en Bruselas se han percatado de que la pretensión del PP es no desvelar las cuentas antes de las elecciones de Andalucía y Asturias. Mientras tanto, se achaca la necesidad de todo tipo de recortes a la herencia recibida, especialmente por esa cifra de déficit que exigiría un ajuste de 40.000 millones para cumplir el objetivo del 4,4% en 2012. La posibilidad de que se haya exagerado la desviación del déficit de 2011 es la acusación más grave contra Rajoy desde que llegó a la Moncloa. No sólo habría mentido a los ciudadanos (como ya ocurrió con la subida de impuestos), sino que se vendría abajo buena parte de la argumentación que sostiene la política de recortes supuestamente “imprescindibles”. Por eso, es necesaria y urgente la presentación de los Presupuestos, que definen la gestión del dinero de todos y no pueden estar al albur de los intereses electorales de nadie.