Cartas de los lectores

12 de octubre

¿Qué celebramos hoy?
La Fiesta Nacional que se instituyó en 1987 vino a sustituir a aquella amalgama festiva –Hispanidad, Domund, Raza– heredada del franquismo y conmemora "el patrimonio histórico, cultural y social común", lo que hasta ahora se ha traducido en recepciones oficiales y homenajes. También hoy se celebra el Día de las Fuerzas Armadas. Se utilizarán los mismos efectivos que el pasado año, y para darle a la fiesta un carácter más civil habrá gratuidad en los museos. Mantener los mismos gastos que el año anterior es, cuando menos, un contrasentido ante la oleada de ahorros que nos están imponiendo. La austeridad no se puede trasladar sólo a los ciudadanos, tal como está ocurriendo con los recortes en los derechos básicos como la educación y la sanidad. Actuaciones de este tipo contribuyen a distanciar las instituciones de los ciudadanos a los que deberían servir y quedan muy lejos del "patrimonio" que se quiere conmemorar.
José Rafael Gutiérrez / Madrid

No hace falta que Rajoy desvele su programa fantasma
El discurso de Rajoy continúa siendo inmovilista, pero se intuye claramente que, tras llegar al poder, hará la declaración irresponsable de que ha encontrado un Estado arrasado, que los socialistas han destrozado España y que lo único que puede hacer es pedirle a los españoles que se ajusten los cinturones. Sin embargo, se olvida del "no tenemos ni un duro" off de record de Aguirre y del "nosotros tampoco" de Ruiz-Gallardón.
Pero ¿quién puede constatar lo que nos han dejado los representantes que llevan gobernando en comunidades o ayuntamientos ocho, diez o quince años? ¿También dirá Rajoy que tal comunidad o tal ayuntamiento gobernado por el PP tiene facturas en el cajón o que ha aplicado un política de tierra quemada?
Francisco Vicente Agulló Sánchez
Elche (Alicante)

Derecho a la alimentación ‘versus’ especulación alimentaria
En su informe anual, la FAO reconoce que los precios de los alimentos, altos y volátiles, son los principales factores que contribuyen a la inseguridad alimentaria a nivel mundial.
Asegura, además, que la volatilidad de precios puede aumentar durante la próxima década debido a los vínculos cada vez más estrechos entre los mercados agrícolas, la energía y los eventos extremos más frecuentes del tiempo. Como resultado, hay menos tierra disponible para alimentos. Esta volatilidad hace cada vez más vulnerables a la pobreza a los pequeños agricultores y a los consumidores con menor poder adquisitivo.
Ahora la FAO, en su próxima reunión, tiene la oportunidad de apoyar las propuestas que las organizaciones campesinas y la sociedad civil llevan años reclamando, dirigidas a dejar de tratar la alimentación como mercancía o activo bursátil e imponiendo medidas de control de mercados, de promoción de stocks públicos, de inversión en pequeña agricultura y, por tanto, de luchar por la soberanía alimentaria y exigir a los estados que se comprometan en su cumplimiento, anteponiendo el derecho a alimentación a la inmoral especulación alimentaria.
No sabemos que pasará en la reunión, lo que sí sabemos es la posición los gobiernos del G-20, que no han sido siquiera capaces de ponerse de acuerdo en cómo regular los alimentos básicos en la bolsa. Nos encontramos inmersos en una batalla alimentaria global. El Gobierno español participará en esta próxima reunión de la FAO; esperamos que elija acabar con el hambre.
Javier Guzmán
Director de Veterinarios sin Fronteras

Un mundo feliz...
pero no el de Huxley
En un mundo más justo, ningún puesto de trabajo debería superar una retribución de 100.000 euros anuales.
Se trataría de evitar a toda costa la acumulación de riquezas en una sola persona, que sólo sirve, como estamos viendo, para que a otros les falte un plato de comida en la mesa. Porque la acumulación de riqueza en pocas manos da siempre lugar a que haya otros, muchos, sin un céntimo.
Esta mejor distribución no puede dejarse al albur de las personas, sino a través de los gobiernos que promueven la Justicia.
¿Utopía? Volvamos a los años setenta y sigamos por esa línea, destruyendo todo lo que huela a neoliberalismo. En aquella ocasión estuvimos a punto de conseguirlo.
Vicente Monje Flores
Madrid

Dignidad y conciencia
en Las Flores
El lunes 10 de octubre, unas 30 personas, entre vecinos y compañeros del Movimiento 15 de Mayo, intentamos parar por segunda vez el desahucio de Maite y de sus hijas en la barriada Las Flores de Málaga. El primer intento de echarlas de su casa se pudo evitar negociando con el juzgado el pasado 15 de septiembre. Sufrimos una carga policial desmesurada para una resistencia pacífica llevada a cabo, entre otros compañeros, por mujeres embarazadas y personas muy mayores que se fueron sumando poco a poco a los miembros del movimiento.
Aunque el juzgado ya había decidido aplazar el desalojo, la policía nos atacó igualmente, causandocuatro heridos y llevándose a dos detenidos que no tenían nada que ver con lo que había ocurrido.
Este lunes 10 de octubre fue conmovedor ver cómo una madre salía de su casa con sus dos hijas a las que la policía echaba sin contemplaciones en cumplimiento de su deber, los agentes del juzgado ordenaban su desalojo cumpliendo la ley de los banqueros y estos se burlaban de algo que no habían visto en cumplimiento de su negocio. Es lo que tiene la dignidad, que te hace responsable de lo que haces, y no es el caso.
Manuel Salvador Bastazo
Málaga