Cartas de los lectores

4 de noviembre

El miedo a la democracia
Es insólito, pero en pleno siglo XXI un referéndum crea pánico. Los dioses mercados se irritan y la prima de riesgo sube, las bolsas caen, se debilita el euro... Mientras, Obama pide a la alemana Merkel y al francés Sarkozy que pongan orden y acepten sin rechistar los deberes impuestos por instituciones tan democráticas como el FMI o el BCE. Y todo porque al primer ministro griego se le ha ocurrido la imprudente idea de consultar a los afectados, es decir, a su pueblo. Todo parece indicar que un soberano obediente es aquel que acepta los designios de los dioses mercados, los mima, los defiende e incluso los incluye en su Constitución, caso español, sin consultar a sus ciudadanos. El caso islandés fue raro: preguntaron al pueblo y este le dijo no al dios. Tal vez la democracia pueda imponerse a los mercados, pero si no la usamos, nunca lo sabremos. Los griegos, pioneros en sistemas políticos, deben tomar sus propias decisiones.
Antoni P. Mejias / Cala (Huelva)

¿Por qué creer
lo que nos cuentan?
¿Por qué es malo convocar un referéndum en Grecia? ¿Por qué la soberanía reside en los llamados mercados? ¿Por qué nadie los llama "masas ingentes de capital buscando rentabilidades jugosas a corto plazo caiga quien caiga"? ¿Por qué la economía real y la sociedad civil están postradas ante la economía financiera? ¿Por qué una élite de la sociedad se beneficia de la crisis?
¿Por qué la codicia, la ira, la envidia y la pereza han ganado al altruismo, la empatía y al placer de trabajo
bien hecho? ¿Ningún experto puede ayudarnos?
Fernando Sánchez Verdaguer

La oportunidad de Rubalcaba
y la nuestra
A estas alturas, cuando ya lo que se discute es sólo cuán absoluta será la mayoría de Mariano Rajoy, parece una locura hablar de la posibilidad de otro resultado electoral. Sin embargo, existe una propuesta que podría llevar a votar a Rubalcaba a los muchos desilusionados del PSOE, o a quienes nunca han votado por no encontrar una opción afín que pudiera representarles realmente. Muchos de ellos le votarían si el candidato socialista se comprometiera de modo creíble a hacer una ley electoral donde todos los votos valieran igual, ya que la democracia "es más que el Gobierno de las mayorías el respeto de las minorías", es decir, de todos (Stuart Mills).
Se dirá que los dirigentes de los grandes partidos nunca se comprometerán a eso, porque ellos siempre ganan aunque su partido y el país pierdan, pues entonces sólo tienen que esperar un poco a que el otro partido lo haga tan mal que caiga y les llegue su turno de hacerse con el Gobierno. Entonces, sólo cabrá esperar a que un movimiento mucho más masivo y fuerte que el de los indignados de aquí ponga en su sitio, es decir, en el banquillo, como en Islandia, a los culpables.
Martín Sagrera Capdevila
Madrid

Se nos olvida que debemos cuidar el medio ambiente
El cuidado y protección del medio ambiente se está dejando de lado: en los países ricos por la crisis y en los emergentes porque necesitan crecer a toda costa. Sin embargo, en ninguno de los dos casos está justificado que se deba seguir contaminando porque resulte más rentable. Todo lo contrario: contaminar, a medio y largo plazo, siempre saldrá demasiado caro.
Empresas y particulares siempre podemos hacer más de lo que estamos haciendo para cuidar y mejorar nuestro entorno: calidad del aire; reciclaje de pilas, papel, madera, plásticos y metales; correcta separación de basuras; utilización de los puntos limpios y los teléfonos de los ayuntamientos para la recogida de enseres, etcétera.
Hemos mejorado, pero aún queda mucho por hacer en el terreno de la concienciación y, por qué no, en el de la sanción a los desconsiderados. Es descorazonador ver cómo aún hay gente que tira la bolsa de la basura, sin separar los residuos, en el contenedor que encuentra más a mano. Aunque también debo decir que hay motivos para la esperanza. Recientemente, tuve que hacer cola –con mucho gusto–en un punto limpio para depositar un cartucho de tóner y unas pilas gastadas.
Pedro Serrano
Valladolid

En Madrid ya sabemos
que tendremos una alcaldesa
Todavía resuenan los ecos de las palabras de nuestro actual alcalde antes de las elecciones municipales –cuando nos decía que su ambición política estaba cubierta con la alcaldía de Madrid– cuando vemos con estupor que tras cinco meses cambia la película y resulta que se presenta a las generales en los primeros puestos de la lista del PP para Madrid. Como no creo que las circunstancias hayan variado mucho desde entonces, no es descabellado suponer que a nuestro alcalde le va a crecer la nariz…. Ya éramos muchos los que pensábamos que nos querían poner de matute a Ana Botella como alcaldesa de Madrid, incluso fuimos tan tontos como para tranquilizarnos al aparecer en el tercer puesto de la lista electoral. ¡Error! Ya nos están diciendo por activa y por pasiva que sería una estupenda alcaldesa y tiene visos de conseguirlo por la puerta de atrás. Sinceramente, duele que nos engañen tan burdamente y eleven a nuestra alcaldía a alguien que ni reúne, según mi corto entender, mérito alguno para el puesto, ni hubiera alcanzado el éxito obtenido si hubiera encabezado la lista. Está claro que Gallardón será diputado por narices y por narices será Ana Botella alcaldesa.
Ursino Ugarte
Madrid