Cartas de los lectores

28 de noviembre

¿Por qué votamos?
No me vale con eso de que tenemos el derecho y el deber de hacerlo. No, yo me refiero a las motivaciones más personales, más íntimas por las que decidimos dar nuestro voto a uno u otro partido. Se suele decir que el pueblo es sabio. ¿Realmente? ¿Qué tiene de sabio acudir a votar por afán de venganza contra unos porque han hecho recortes y dar el voto a otros que prometen usar la tijera sin que les duelan prendas? ¿Qué tiene de sabio dar la mayoría tan absoluta a un partido que ya sabemos qué hizo anteriormente? Puede que todo esto se deba a esa frase que tanto se oye por ahí: "A mí la política no me interesa". Claro, entonces no me informo ni analizo los discursos de los políticos, paso de leer los programas electorales y, después, cojo cuatro comentarios oídos al azar en el tren o en el trabajo (si lo tengo), y por el sistema de cortar y pegar me formo mis propias conclusiones y voy a votar. Así nos va.
Rosa Ruiz
Madrid

El Congreso del PSOE y el papel de sus militantes
Después del resultado de las elecciones del pasado 20-N hemos visto cómo el PP ha conseguido la mayoría absoluta más abultada de su historia y cómo el PSOE ha descubierto que bajo el suelo de Almunia hay subsuelo. Pues bien, bajo esos parámetros, tanto el PSOE como el PP han convocado sus respectivos congresos en febrero. Mientras el PP mantendrá la línea ejercida por Rajoy, el PSOE tendrá que tomar decisiones de calado, no centradas sólo en las caras que dirigirán el partido, sino en la estrategia política y la estructuración interna que tendrá que poner en marcha de nuevo a esta formación centenaria. El PSOE afronta este periodo bajo los parámetros de una derrota sin paliativos, fomentada por la pérdida de territorios tradicionalmente socialistas.
Estos meses los vamos a vivir los ciudadanos con el interés de ver si son capaces de afrontar con tranquilidad, responsabilidad y éxito los retos internos que se les plantean, pero, sobre todo, quienes tendrán un papel principal serán los afiliados del PSOE, que son quienes toman las riendas del partido en los momentos decisivos.
Raúl Santiago García López
Santander

La crisis, según nos cuenta Rouco Varela

Se queda uno más tranquilo sabiendo que, ahora sí, dios está de nuestro lado en la crisis. Eso, al menos, deduzco de las palabras del obispo Rouco Varela y del portavoz de la Conferencia Episcopal, Martínez Camino. Qué más se puede pedir si tenemos a un presidente "como dios manda" y además la Conferencia Episcopal nos brinda su apoyo espiritual para salir de esta crisis que, contra lo que la mayoría cree, no es económica, sino moral. Hace una semana que Rajoy ganó las elecciones y ya anda Rouco preguntando qué hay de lo mío. Es decir, del aborto, del divorcio, de la religión en la escuela, de los matrimonios homosexuales... No vaya a ser que se olvide de que esto es una crisis moral y se centre en la economía.
José María García Diago
Barciene (Toledo)

Arrepentimiento de cierta parte de la izquierda
Tengo la absoluta convicción de que no tendrán que pasar muchos meses para que los abstencionistas y los que hicieron un voto de castigo caigan en el arrepentimiento por haber dado las llaves del Gobierno a la derecha fiel y constante que siempre sabemos que estará ahí para votar a los suyos, pase lo que pase y nos lleven adonde nos lleven. Es triste y desilusionante para los jóvenes ver cómo no habrá alternativa a medidas de las que muchos sólo hemos oído hablar en nuestros peores sueños, no habrá una voz que se alce en contra del retroceso social. Hasta los indignados se irán, pues la derecha es dueña prácticamente de toda comunidad, provincia y diputación. Igual les deja acampar, eso sí, tras privatizar la plaza o cobrarles un copago por cada caseta o debate en la calle. No es de cobardes reconocer que me asusta el futuro de España. Un país acechado por el programa oculto del PP que, riéndose, sabe que en unas semanas verá la luz.
Jonay de Armas

Carta a la presidenta de la Comunidad de Madrid
Cuando era pequeña, todos los veranos, en los alrededores de A Coruña, se vivía un curioso ritual en los recorridos que se preveía que "su excelencia el generalísimo" iba a realizar desde Meirás: se asfaltaban las carreteras, se obligaba a los vecinos a pintar sus fachadas y, lo más curioso, se pintaban de blanco los troncos de los árboles. Un año, por un precipitado cambio de planes, tuvieron que traer obreros, maquinaria y pintores de todas partes que se pasaron toda una noche trabajando a destajo asfaltando y pintando árboles de blanco en el nuevo trayecto que iba a realizar al día siguiente el dictador.
Señora Aguirre: yo, profesora interina, en mi segundo año sin trabajo, con muchos compañeros en la misma situación, que veo a mis exalumnos sin orientadores, sin desdobles, sin… cada vez que la escucho afirmar con rotundidad que en la enseñanza pública madrileña no ha habido recortes, y dando por supuesto que ni miente, ni es un caso extremado de cinismo, quiero creer que le están haciendo vivir una situación similar a la del "caudillo"; así que, por el bien de la educación, le pido que despiste a sus colaboradores y, antes de que le pinten los árboles, visite por sorpresa un centro público, hable con profesores y alumnos, vea las listas de interinos y opine entonces.
Adela Estévez Campos
Madrid