Cartas de los lectores

3 de diciembre

Caza menor
Ya sé que la caza menor de empleados públicos tiene una afición numerosa, embebida del discurso neoconservador de tertulianos y otro tipo de juzgamundos fieles a la voz de su amo.
La popularidad de los empleados públicos es inversamente proporcional a la de la caza mayor, pues ya se sabe que las piezas que pueden cobrarse con la primera están al alcance de cualquiera y que, por el contrario, abatir a los grandes depredadores no resulta tan sencillo, ya que exige un esfuerzo considerable.
Por mi parte no me cabe más que recomendar a esos numerosos aficionados que extremen las precauciones cuando salgan de caza, no vaya a ser que se peguen un tiro en el pie –que las armas las carga el diablo– y no puedan ser debidamente atendidos en su centro de salud debidamente recortado.
Jesús Veigas Rodríguez
Badalona (Barcelona)

El "vuelva usted mañana" de Larra ya está aquí
Hace unos días acompañé a un familiar al médico, tenía cita para hacerse un electrocardiograma en el centro de atención primaria de su ciudad. Es autónomo y la situación le está empezando a pasar factura. La cuestión es que al llegar al médico, y después de perder pacientemente el tiempo durante una hora, la enfermera salió a comunicarnos que el aparato estaba estropeado: "La tecnología a veces falla", comentó. A lo que respondimos muy educadamente que la próxima vez hiciera el favor de avisarnos por teléfono antes de perder toda una mañana de trabajo. A este comentario la enfermera replicó de manera irónica que "un día de vacaciones no le va mal a nadie: les reprogramaremos la cita para que puedan volver mañana".
Y en medio de mi indignación me vino a la mente el Vuelva usted mañana de Larra, sólo que con cien
años de retraso y una tasa de paro del 22%.
Elena González M.
Gavà (Valencia)

Los derechos de los trabajadores y los recortes
Somos un grupo de trabajadoras de una entidad que gestiona una licitación de la Generalitat (Associació in via). Es un punto de encuentro para familias en Barcelona. Desde hace casi un año, nuestra entidad ha salido adelante sólo con cuatro técnicas que trabajan todos los fines de semana. Esto las obliga a complementar su jornada laboral con otros trabajos, lo que hace imposible que concilien su vida familiar y laboral. La entidad gestora del servicio no ha atendido la petición de disfrutar, como mínimo, de un fin de semana libre al mes para cada una de las técnicas, cuando percibe por gestionar este servicio una dotación económica de 156.000 euros anuales. Por otra parte, otras entidades gestoras de los puntos de encuentro de Barcelona cuentan con la contratación de más técnicos, los cuales hacen turnos y los fines de semana rotan.
Las condiciones laborales de las trabajadoras de los servicios sociales no sólo son importantes para nosotras, sino que también los usuarios tienen derecho a tener unos servicios públicos dignos. No podemos permitir que la crisis sea la justificación de la degradación de las condiciones laborales de los trabajadores.
Ana Mateos Sanz

Neus Martín de Vidales Ortiz
Sara de la Vega Molina
Barcelona

Contaminación galopante en la ciudad
La contaminación por automóviles y camiones en la ciudad de Barcelona es muy alta, cualquiera puede darse cuenta de las nubes negras de hollín que se forman y de lo enrarecido que está el ambiente, especialmente en las calles de más tráfico. Además, la UE nos ha advertido que nuestra ciudad es una de las más contaminadas de Europa en cuanto a tráfico rodado se refiere y eso es muy malo para la salud de sus habitantes.
La situación es grave y desde la Administración minimizan el problema (ni hablan de la contaminación ni aconsejan a la población que use menos el vehículo privado ni controlan la entrada de camiones en las zonas más pobladas).
Albert Domenech
Barcelona

Nuestro amigo Ousman nació en Senegal
Es muy alegre y simpático. Es muy buena persona y sabe hacerse querer. Tiene 34 años y el pelo tan canoso que le llamamos "el rubio". Como a cualquiera de su edad le gusta bailar y divertirse, aunque casi nunca lo puede hacer. Su sueño es muy parecido a otros muchos. Quiere trabajar, estar con su chica, ser feliz… Pero nuestro amigo puede ver truncados todos sus sueños. Es un sin papeles. Apenas se atreve a salir por miedo a que lo detengan.
Después de ocho años en España, al fin había encontrado a alguien que le ofreciera un trabajo por un año, acababa de empadronarse en Córdoba y de recibir su tarjeta sanitaria. Al fin podría ser legal, al fin podría ir a bailar, o al cine, o a pasear, como cualquiera de nosotros, sin miedo.
Pero hace casi dos semanas fue detenido en uno de los cada vez más habituales controles policiales y sumarísimamente enviado al Centro de Internamiento de Extranjeros de Tarifa, donde espera ser deportado.
El juez ni siquiera nos dejó despedirnos de él, no pudimos verlo. En Tarifa no podemos llamarlo y él tampoco a nosotros. En estos días no hemos parado de luchar por su libertad, pero cada día está más triste y deprimido. Sabe lo que le espera. Nuestro amigo se llama Ousman y nació en Senegal. Él, al igual que nosotros, no eligió el lugar en el que nació, pero sí el lugar en el que quería vivir. Al parecer eso es un terrible delito, tan terrible que es posible que nunca más lo volvamos a ver.
Ni siquiera nos dejaron darle un abrazo de despedida.
Ana María Rueda Alegre y 25 firmas más
Córdoba