Cartas de los lectores

9 de diciembre

Trabajar como chinos
Si el pasado esclavista puso de moda la expresión "trabajar como negros", el presente capitalista impondrá en todo el mundo la expresión "trabajar como chinos", pues todo apunta a que ese será el destino de la clase trabajadora. Cuando se empezó a hablar de la globalización, yo, ingenuo de mí, pensé: por fin el mundo se va a democratizar, los derechos que disfrutamos en Occidente se van a extender. Pero estaba equivocado. Las inhumanas condiciones en las que trabajan muchos ciudadanos chinos y de otros países emergentes se están imponiendo, poco a poco, en Occidente. Esta es la consecuencia de un capitalismo voraz e insaciable que arrasa recursos, contamina el planeta y mengua la justicia social. Es la nueva realidad que los ciudadanos empezamos a aceptar resignados. Este es el desolador panorama que la izquierda progresista acepta acobardada permitiendo que el dinero marque nuestros destinos.
Pedro Serrano
Valladolid

En España vamos de Guatemala a ‘guatepeor’
La mayoría de españoles nunca como hasta ahora habíamos esperado con tanto escepticismo, si no con temor, la toma de posesión de un nuevo Gobierno. La de Felipe González en 1982 sólo causó inquietud entre los franquistas hacendados. Hoy, si hacemos caso a los últimos barómetros del CIS y a las numerosas encuestas publicadas, la victoria electoral del PP no se ha debido a la ilusión puesta en un cambio de política, ni es atribuible a la confianza que transmite quien será elegido para dirigirla, sino al enfado con el Ejecutivo saliente de millones de ciudadanos. De entre estos, los escépticos opinan que seguiremos en Guatemala, y los temerosos, que entraremos en guatepeor. Viendo cómo gobiernan Esperanza Aguirre, Fabra (antes Camps), Feijoó y Cospedal, me cuento entre los segundos.
Enrique Chicote Serna
Arganda del Rey (Madrid)

Maltratadores de segunda generación
Parece que todos estamos a favor de la lucha contra la violencia de género. Todos la criticamos y sentenciamos verbalmente a los agresores. El pasado 25 de noviembre se celebró el Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer. Unos días después me llegaron noticias de una familiar que hace unos tres años fue víctima del maltrato por parte de su marido. Afortunadamente, su (ahora) exmarido tiene una orden de alejamiento. Desafortunadamente, su propio hijo trae al padre a casa cuando le viene en gana. Y aún más desafortunadamente, su hijo ha cogido el relevo y más de una vez la ha agredido física y psicológicamente. Ella no se atreve a denunciarlo por miedo a lo que le pueda pasar. Pero el colmo es que los abuelos son testigos de las dos historias y nunca han hecho nada por ayudar a su hija porque, según ellos, "se lo merece" y "ya le advertimos de que no se casara con él, ahora es cosa suya". Cuando la víctima no hace nada y la familia tampoco interviene esto es lo que pasa: la historia se repite.

Miriam García del Horno
Sitges (Barcelona)

Los sindicatos no tienen en Europa ni voz ni voto
Los sindicatos europeos no se oponen radicalmente a la reforma de los tratados comunitarios, pero reclaman "ser escuchados" ante las propuestas de Merkel y Sarkozy de reforma de los tratados. Así es. Desgraciadamente, aunque den la voz de alarma ante estas propuestas que ponen "a Europa al borde de una nueva recesión", como dice Ignacio Fernández Toxo (secretario general de CCOO), no serán escuchados. Porque ahora quienes cortan el bacalao son Sarkozy y Merkel, y además cuentan con el apoyo del Gobierno y de la oposición españoles.
Es triste que organismos como UGT o CCOO tengan que luchar no sólo por defender los derechos de los trabajadores, sino también por que les escuchen. Si no les escuchan siquiera a ellos, ¿qué caso nos harán a los trabajadores? Ya no somos nadie. Y eso que vivimos en una democracia... ¿no?
M. Mercè Mas F.
Cardedeu (Barcelona)

Exportar la sanidad madrileña al resto de autonomías
Mucho me temo que la sanidad pública de toda España va a sufrir el estrangulamiento lento, pero sin piedad, que está aplicando la sanidad madrileña. No conozco a nadie que ponga en cuestión la profesionalidad de nuestros médicos y personal sanitario, sino todo lo contrario. Son sufridores sin enfermedad clínica. Lo que está sucediendo es aún más perverso: se están limitando camas, material sanitario, formación en especialidades emergentes (y eso que estamos a la cabeza en trasplantes de órganos), seguridad en el empleo, inquietud hacia la resolución de los contratos del personal interino, movilidad funcional y geográfica, reducción de las pruebas para hacer un diagnóstico y de estancia hospitalaria, susurros en los pasillos entre médicos y enfermeras. En voz baja, expresión preocupada. Se encogen de hombros y cada uno a lo suyo. Hablan de esas tijeras perversas de quien tiene un folio entero de papel y sólo se quiere quedar con un trocito de la hoja. Va recortando poquito a poquito, va sirviendo la muerte sorbito a sorbito, ante la mirada atónita de los familiares e indignada de nuestro personal sanitario. Porque ellos sí saben. Los culpables de utilizar las tijeras son los gerentes nombrados por la Consejería respectiva de la comunidad autónoma, que es quien les da las tijeras. Gracias a los votantes neoliberales.
María Eugenia Bolaños López
Madrid