Cartas de los lectores

14 de diciembre

Un indignado muy especial
Francamente, me he quedado obnubilado. Ahora resulta que el yernísimo de marras no sólo está "preocupado y apesadumbrado", lo cual es perfectamente comprensible, sino que, aunque parezca increíble, también está "indignado y enfadado". Un indignado más a tener en cuenta para futuras concentraciones en la Puerta del Sol. A lo mejor le viene bien al Movimiento 15-M el fichaje de tan destacado personaje. Es posible que haya políticos que le hagan más caso.
Aquí, el que no se conforma es porque no quiere. Siempre se puede acudir al socorrido refrán que dice que "no hay mal que por bien no venga". Para empezar, parece ser que la familia real publicará por fin en qué se gasta la asignación tributaria que recibe a costa del contribuyente; por otro lado, este affaire representa un empujoncito más hacia el fin de una institución anacrónica y por consiguiente un paso más hacia la proclamación de la III República.
Antonio Rojas Romero
Sevilla

El increíble caso de Iñaki Urdangarin
Estamos pasando una época muy negra. Nos cuesta levantarnos por la mañana para luchar por un trabajo digno. Mejor dicho: por un trabajo. Tenemos miedo a enfermar por si nos echan. Miedo a no poder pagar el alquiler/hipoteca, a que nos quiten la sanidad, la escuela... nos suban cada vez más los impuestos, la luz, el gas, los alimentos... ¿sigo?
Pero luchamos. Y va Urdangarin y mete la pata. Hasta el fondo. Y yo me pregunto: ¿cómo una persona que lo tiene todo, quiere más? ¿Qué le lleva a esa persona a utilizar su nombre (real) para lucrarse y ganar en tres años lo que otros no ganaremos en nuestra vida? ¿Qué le lleva a saberse inmune? ¿Qué le lleva a vivir al límite? No lo entiendo.
Mientras la mayoría de la ciudadanía está desesperanzada, sale él a decir que está indignado con las informaciones publicadas. Y que va a defender su honorabilidad y su inocencia. Y dice que eran actividades profesionales privadas.
Indignada estoy yo, Urdangarin, que me pueden echar de casa por no pagar. Que mi marido (autónomo) no trabaja desde hace meses. Que pasaremos las navidades más tristes de nuestras vidas.
No tenemos seguridad, no tenemos trabajo, no tenemos dinero. Pero que sepas, Urdangarin, que tenemos algo que tú tenías pero que has tirado a la basura: dignidad, honorabilidad, inocencia. Seremos pobres, pero honrados. ¿Y tú?
Virginia Nieto Moreno

Sobre el despilfarro y otros escándalos
Durante los años que vivimos inmersos en ese espejismo de falsa riqueza se puso de moda entre los políticos mediocres impulsar macroproyectos, en una especie de competición por conseguir lo más grande, y sobre todo lo más caro. Y así han dejado este país lleno de aeropuertos, estaciones, auditorios, polideportivos, parques y ciudades temáticas, casi todos a medio terminar, o terminados y vacíos. Ahora se dan cuenta del enorme fiasco que suponen unas estructuras inútiles y de mantenimiento imposible, por no hablar del colosal endeudamiento generado.

Y también fue durante esos años cuando algunos banqueros, también mediocres, hicieron de su capa un sayo con las cajas de ahorros que dirigían y, mientras las conducían a la ruina, se embolsaban unos sueldos astronómicos y se aseguraban unas jubilaciones multimillonarias.
Unos dieron satisfacción a su vanidad, mirando su nombre grabado en alguna placa, y otros dieron satisfacción a su codicia llenando su bolsillo mientras arruinaban unas entidades que se decían de interés social. Y lo más indignante de todo ello, si es que la palabra indignante tiene ya algún significado, es que a ninguno de ellos, al parecer, se le puede exigir ninguna responsabilidad. Hicieron lo que hicieron en el desempeño de sus cargos, con absoluta legitimidad, y punto. Ahora ellos, a continuar en sus cargos o a disfrutar de sus doradas jubilaciones. Los demás, a pagar y a callar.
Sebastián Fernández Izquierdo
Petrer (Alicante)

Garzón y la supuesta imparcialidad de los jueces
Baltasar Garzón ha recusado a cinco jueces que habían sido designados para juzgarle por los delitos de los que está acusado. Esa recusación puede ser presentada cuando se tiene la sospecha de que el juez que te va a juzgar vaya a ser parcial.
Lo que no entiendo es que el Supremo dé la razón al juez y acepte su recusación porque piense que, efectivamente, dichos jueces no vayan a actuar con imparcialidad.
Y si tal piensa el órgano superior de Justicia, ¿cómo es posible que los mantenga como jueces?
Apañados estamos.
Francisco Puch

Adieu, mademoiselle, merci
El Gobierno francés ha escuchado algunas quejas feministas. Por primera vez se dispone a estudiar la supresión del término mademoiselle (señorita), que diferencia a las mujeres casadas de las solteras. Hay cuestiones mucho más importantes a tratar para conseguir la igualdad de sexos antes que la terminológica, como la lucha por la igualdad de condiciones económicas o la pérdida del apellido de la mujer al casarse. Pero se trata de una gran iniciativa, sobre todo profesional, ya que a la hora de enviar un currículum el hecho de que la mujer esté casada o no lo esté da pistas a la empresa sobre si tiene hijos, los podría tener, etc. Quizás la eliminación de mademoiselle sólo aportará un granito de arena a esta gran lucha por la igualdad, pero al menos supondrá un gran paso en el ámbito profesional.
Miriam García del Horno
Sitges (Barcelona)