Cartas de los lectores

29 de diciembre

Se llama violencia de género
Poco está tardando el nuevo Gobierno en empezar a darle la vuelta a la tortilla para confundir las cosas, o por lo menos para intentar confundir al personal. ¿A cuento de qué viene cambiar de nombre a la violencia de género? ¿Qué avance supone llamarla violencia en el entorno familiar? ¿Por qué Castilla-La Mancha ha retirado los fondos para las ayudas a las víctimas de esa violencia? ¿Cuál será el siguiente paso? ¿Por qué son, precisamente, dos mujeres las que están echando por tierra todo el trabajo realizado para protegerlas a ellas? Y, sobre todo, ¿por qué cuando la derecha gobierna son pocos los que protestan por los despropósitos que perpetra? ¿Será que todavía nos acordamos de que en el antiguo régimen a nadie se le ocurría rechistar? ¿Será que creemos que son los mismos? La respuesta a la última pregunta en la Diputación de Lugo, para el resto no tengo palabras.
Juan José Lázaro Herranz
Segovia

Ana Mato y la "violencia en el entorno familiar"
Tras conocer la noticia de la penúltima mujer asesinada por su pareja, la ministra de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad, Ana Mato, calificó el hecho de "violencia en el entorno familiar". Según estas palabras, Mato considera que es algo inherente a la familia. Pero no es así. Parece que ella cree que es algo propio de la familia ejercer la violencia contra los miembros de la misma. Lo cual es ridículo porque los casos de hombres asesinados por sus parejas son excepciones, en cambio las mujeres tienen muchas probabilidades de sufrir maltrato. Y esto viene a demostrar que no es violencia familiar, sino que se trata de violencia contra las mujeres.
Fita Carmesi

Recortes, reajustes y reformas
Todo empieza por "r" y no creo que sea bueno para ninguno de los ciudadanos que pertenecemos a un nivel económico medio-bajo. Los últimos dos años hemos ido soportando subidas de impuestos (IVA, IBI), congelación de pensiones por encima de las mínimas, reducción de salarios de los funcionarios, incertidumbre laboral y temor a perder nuestras viviendas habituales por impago de la hipoteca. Pero mejor o peor, estas medidas venían precedidas de una explicación generalmente dada por el propio presidente del Gobierno. Rajoy, en cambio, parece haber aprendido de la experiencia de su antecesor y se niega a dar la cara. Nuestro recién elegido presidente continúa siendo ese personaje huidizo y oscuro cuya falta de concreción pone en evidencia su capacidad política e intelectual.
María de María
Madrid

De Guindos y la certeza de lo que se nos avecina
El ministro de Economía y Competitividad, Luis de Guindos, pinta el futuro de España negro porque negro es. Vaticina que entraremos en recesión durante el primer trimestre del año y que llegaremos a los cinco millones de parados. Y, de momento, hasta ahí ha querido leer, callándose cosas que a buen seguro nos pondrían los pelos de punta. En su comparecencia no ha querido explicar ningún plan u hoja de ruta a seguir. Da la sensación de que nos espera un largo y frío invierno económico en el que cada uno se tendrá que tapar con lo que pueda. El Partido Popular prometió decir la verdad y da la impresión de que así lo hará. Pero hay dos formas posibles: a palo seco o almibarada. De Guindos opta por la primera. Sin duda la menos acertada para tanta desesperación como hay.

Jon García Rodríguez
Bilbao

Desequilibrio entre los salarios y la cesta de la compra
Los salarios sólo han subido un 14% con el euro frente al incremento de un 48% de la cesta de la compra en los últimos diez años, según un informe hecho público por la Organización de Consumidores y Usuarios. ¿Quién se ha quedado entonces con estos beneficios del 34%? Seguro que están en manos de los mismos que ahora nos obligan a apretarnos el cinturón. La expresión correcta es sin vergüenza.
Josep Robert Reig Miró
Barcelona

¿Hacia dónde se dirige el capitalismo?
Somos casi todos víctimas de un sistema económico que, como el mitológico dios Cronos, devora a sus propios hijos. El capitalismo financiero lleva desde los años ochenta preparando el escenario para la gran debacle. Esta situación de voracidad devastadora puede ser el principio de su fin. Las desregulaciones, la permisividad de los gobiernos europeos ante los confusos balances de la enmarañada ingeniería financiera, la tolerancia miope ante la proliferación de los paraísos fiscales son algunos de los ingredientes mortales del sistema, y sus oficiantes, subordinados a los mercados, nos han abocado al precipicio.
Agustín Arroyo Carro
Madrid

¿Y el liderazgo? ¿Quién se encarga de medirlo?
El liderazgo del que hablan los medios me resulta chocante, ya que es un concepto cuya medida, en caso de que pudiera ser cuantificada debería serlo a través de los apoyos del conocimiento o de la valoración de la gestión que suscite la persona a la que se refieren. Creo que el liderazgo no lo otorgan los medios, sino que lo otorgan los hechos y la perspectiva.
Raúl Santiago García López
Santander