Cartas de los lectores

9 de enero

Pacto traicionado
El PP falta al pacto de confianza con la población que significó el doblete electoral. La distribución justa de las cargas y una explicación clara de las medidas de ajuste ayudarían a salir con menos daño de la crisis, en cambio, a base de manipulación no van a conseguir nada. No son simplemente medidas para reducir el déficit, sino un ensañamiento social en toda regla con los más débiles. Sus recortes son puramente ideológicos. ¿A quién beneficia el pago adelantado de la interrupción del embarazo en Baleares? De este modo lo que van a conseguir es que las madres pobres se vean obligadas a dejar a sus niños en el portal de los hospicios. Usan la crisis para privatizar, dejar sin recursos al Estado de bienestar y entronizar el de beneficencia con la miseria cebándose en la población. Un doblete de votación ingenua que vamos a pagar a buen precio.
Maximiliano Lasén Paz
Madrid

Mal empezamos, señor Rajoy
¡Oh etéreo y contradictorio presidente Rajoy! Usted, que fue elegido por aclamación popular para guiarnos en la travesía del desierto de la crisis, ayúdenos a comprender sus decisiones políticas y económicas; o, mejor dicho, sus contradicciones. Veamos: ¿por qué concede ayudas por la compra de vivienda y a la vez sube el impuesto del IBI como castigo por haberla comprado? ¿por qué decía usted que revalorizaría las pensiones si ahora muchos pensionistas perderán poder adquisitivo con la subida del IRPF?
¡Oh intangible y taimado presidente! Usted, que prometió gobernar "como Dios manda". Usted, que prometió llamar "al pan, pan y al vino, vino". Usted, que prometió "decir la verdad", dijo en campaña electoral que no subiría los impuestos, porque eso crearía más pobreza y paro. Pues bien, presidente, pocos días han tenido que pasar, desde que tomara posesión de su cargo, para comprobar la validez de sus promesas y de sus verdades. ¡Oh invisible e incorpóreo presidente! Usted que prometió hablar claro y con sinceridad a la gente, ahora, no da la cara y se esconde tras sus ministros, no admite preguntas en las ruedas de prensa y no comparece ante los periodistas para explicar los duros recortes que los ciudadanos tendremos que soportar. He aquí su credibilidad y su talante democrático. Mal empezamos, señor Rajoy.
Pedro Serrano
Valladolid

Recortes en investigación y cooperación

Hay recortes, que aunque molestos, pueden venir bien a España, como sienta bien comer menos o andar más. Todos esperábamos que eligieran con criterio estas medidas de ajuste. Sin embargo, los recortes en investigación y en lucha contra el calentamiento suponen un auténtico suicidio. Clama al cielo también la renuncia a su compromiso con la cooperación. Parece que ya no importan los 30.000 niños que mueren cada día por la miseria y el hambre. España se porta sin criterios humanos, sin corazón. El compromiso de ayudar a los países en desarrollo con el 0,7% de la Renta Nacional Bruta (RNB) en 2015 se ha convertido en una utopía. El 0,7% ya no se ve como la piedra angular de nuestra política exterior sino como despilfarro. Que el gobierno rectifique ya. Que recobre cierta dignidad humana. Que nos saque de la desesperación y la vergüenza.
Pablo Osés
Málaga

Ajustes también para la Iglesia
Cuando la portavoz del Gobierno anunció que las medidas que preveían tomar no eran más que "el inicio del inicio" supuse, conocida la profunda dimensión del agujero económico del Estado español, que en el consejo de ministros siguiente, entre otras nuevas e importantes medidas de urgencia, se contaría también con la Iglesia dada la multimillonaria asignación anual de euros que recibe del Estado. En cambio, comprobé que, pese a la gravedad del momento que vivimos, esta opción no había entrado en el "paquete" de medidas de ajuste. Me pregunto una y otra vez el por qué y me quedo sin respuesta. Me parece que sería muy oportuno que como muestra de la presumible buena salud democrática del país, el señor Rajoy o su avispada portavoz nos ilustraran sobre el motivo o motivos excluyentes.
Miquel Sebastià i Martínez
Barcelona

La desigualdad entre los españoles
La gestión del Estado de las Autonomías que hace el Partido Popular está plagada de insidias y desidias, y como consecuencia se trata de un atentado a la igualdad de todos los españoles ante la ley en derechos constitucionales. Hay comunidades en las que se potencia la segregación en la educación concertada y en otras comunidades la prohíben. Los libros escolares son gratis en unas y en otras no. Siendo la sanidad universal y pública, hay zonas en las que alcanza cotas vergonzosas de privatización. Es más, ante la crisis hay comunidades que no han hecho recortes y otras sí. Los facultativos de la medicina no se manifiestan en todas las regiones por igual, luego intuyo que el descontento es también desigual. Los profesores de no pocas comunidades han convocado varias huelgas y en otras ninguna. Mientras el Estado no exija un programa de mínimos en derechos constitucionales común a todas las Comunidades Autónomas, los españoles no seremos iguales ante la ley y menos ante la Constitución, que es la ley de leyes.
Pedro Taracena Gil
Madrid