Cartas de los lectores

10 de enero

Vendidos a los mercados
¿Quién no ha gastado para comprar el regalo con el que quedar bien con un familiar o amigo en estas fiestas navideñas? Se han efectuado unos desembolsos mínimos porque el dinero escasea en los bolsillos de todos los españoles, pero hay que decir bien alto que aunque la crisis haya hecho mella en nuestras economías, el que más y el que menos ha hecho un esfuerzo con el obsequio de cada año, porque la tradición hace que aflore el instinto del consumo en unas fechas festivo-religiosas, en las que el comercio hace milagros muy terrenales para que todos podamos desembolsar unos dinerillos con los que animar el consumo y mover las compras bastante escasas. Pero luego vendrá la cuesta de enero y las otras cuestas, en las que el nuevo Gobierno del PP va a incidir muy significativamente en nuestros quehaceres, complicando aún más las pocas previsiones que ahora muy raramente nos atrevemos a hacer.
Jose María Martínez-Cava
Madrid

Malabares para sobrevivir
Como muchas madres y padres, tuve que aprender a hacer de la necesidad virtud para criar a mis dos hijos con un sueldo muy ajustado. Intenté, creo que con éxito, formarles en valores solidarios y vacunarles contra la fiebre consumista que padecían otros muchachos de su edad. Creía ingenuamente que, con este bagaje, su vida sería más feliz y se mantendrían a salvo de futuras frustraciones. Ahora, ambos forman parte de los 100.000 parados aragoneses y deben volver al hogar para sobrevivir. La guadaña del desempleo les ha cortado las alas cuando apenas aprendían a desplegarlas. Al pertenecer a una familia acostumbrada a hacer malabarismos no nos supone un grave trauma asumir los recortes presupuestarios que acarrea esta situación. Mientras la red familiar aguante, malzurciendo los agujeros que cada día se abren, el volcán de la rebelión permanecerá dormido. Pero, ¿cuánto tiempo podremos resistir? Y en el caso de que lo logremos, ¿qué futuro aguarda a nuestros hijos? Porque esta crisis se nos presenta con un discurso viciado que intenta persuadirnos de la inevitabilidad de nuestra ruina, a la par que sus agoreros medran tranquilamente con dinero público.
Ana Cuevas Pascual
Zaragoza

La importancia de la familia frente a la crisis
Se anuncia un año lleno de sacrificios. Pero a la vez la crisis puede ser una oportunidad para recuperar valores esenciales debilitados durante los años de opulencia, como la solidaridad, la templanza o el valor del esfuerzo.

En esta coyuntura de urgencia económica, es el momento de poner los pilares de salvación en la gran masa de familias que están soportando la crisis con inteligencia y serán quienes conduzcan a una sociedad más rica, en el sentido más profundo de la palabra riqueza. La salida de la crisis pasa por el reconocimiento del esfuerzo de las familias. Es la primera piedra, a partir de ahí, todo irá mejor.
Elena Baeza
Málaga

Pronósticos poco alentadores
Los astrónomos han pronosticado que el Sol se apagará dentro de cinco millones de años. No han precisado si será por la mañana o por la tarde, pero ahí queda el dato. Los economistas, especialistas en explicar por qué erraron en sus previsiones anteriores, calculan que para entonces ya no quedará rastro de esa tremenda crisis que padecemos. O sea que la habremos superado... pero estaremos a oscuras, que no es manera de celebrarlo. La crisis sólo es un estado de ánimo colectivo, inducido y transitorio, consecuencia del irresponsable hedonismo del consumismo compulsivo de una sociedad contradictoria que intenta cuadrar la realidad con el delirio. Esa es la sustancia exacta del asunto. En todo caso, si el final de la pesadilla se adelanta conviene que nos pille duchados y con la muda limpia, que hay que estar en perfecto estado de revista y siempre dispuestos para los nuevos tiempos, insólitos, sorpresivos e imprevisibles.
Jordi S. Berenguer
Barcelona

Nuestra única arma es reducir el consumo
"Las condiciones laborales y retributivas han de ajustarse con más flexibilidad a la situación económica", repite hasta la saciedad Fernández Ordóñez, todavía gobernador del Banco de España, quien advierte también que "es vital introducir cambios en el sistema de contratación". "La situación requiere una reforma laboral y una moderación de los salarios, el sistema de protección español es excesivamente oneroso para los empresarios; para lograr un mercado laboral más dinámico sería bueno eliminar esas rigideces", dejó dicho Trichet, a la sazón gobernador del Banco Central Europeo. Ahora ya no dicen nada, el Gobierno designado por Rajoy se encarga con entusiasmo desmedido de cumplir aquellas órdenes. Todos de acuerdo, aquí se vive demasiado bien. ¿Estábamos confundidos los que pensábamos que se ha de trabajar para vivir y no viceversa? Sinceramente creo que no. Los continuos recortes de derechos y de servicios públicos nos están dando la clave, nuestra única baza para cambiar las cosas es ir más allá, reducir el consumo para limitar el crecimiento económico y la especulación depredadora. ¡Que consuman ellos!
Luis Fernando Crespo Zorita
Alcalá de Henares (Madrid)