Cartas de los lectores

14 de enero

Se busca gobernante sincero
No se sabe muy bien a qué diccionario recurre Mariano Rajoy para elegir la terminología de sus discursos, pero es evidente que o interpreta al revés las definiciones o es presa de algún delirio narcisista. Cuando describió durante la campaña electoral con ese término (sincero) al gobernante que necesitaba España, no sé a quién se referiría, pero creo que nadie puede identificar a esta persona que se ha pasado la campaña mintiendo y los primeros días de su mandato escondido para no tener que dar explicaciones. No sé, si los votantes hubieran vuelto la mirada hacia otro candidato que prometiera subir los impuestos para impulsar la economía, por ejemplo, tal vez hubieran acertado. Ahora es tarde. Nos quedan cuatro años de sufrir "los errores y gracietas" de Rajoy y de sus adláteres que hacen, pero mal, "lo que le gusta hacer a un Gobierno de izquierdas, que es subir los impuestos".
E. F. García Allés
Madrid

Objetivo prioritario, aglutinar a la izquierda
Llevamos años sufriendo una sangría de votos por la izquierda que se van a partidos progresistas y verdes; unos, montados al calor de vendettas, y otros con intenciones inconfesables que siempre han vivido mejor con gobiernos de derecha, a los que podemos sumar los que aparecen unos meses antes de las elecciones para dividir aún más, o los que se justifican por razones autonómicas. El fin último de un partido es tener aspiraciones legítimas de gobernar y, si nos fijamos en la composición del hemiciclo en esta legislatura, vemos cómo por la izquierda se ha perdido el fuelle de la mayoría en multitud de partidos, lección bien aprendida en el PP cuando aún era Alianza Popular.
Esa lección debe ser como poco tenida en cuenta y el esfuerzo de Rubalcaba, el de Chacón, o el de cualquier militante socialista que pretenda ser secretario general, debe servir para abrir la participación y entusiasmar no sólo a los militantes, sino a los simpatizantes de izquierda, tender puentes con formaciones otrora hermanas y proponer a medio plazo un gran partido que aglutine a todas las fuerzas progresistas.
Francisco Javier España Moscoso
Galapagar (Madrid)

Consecuencias de los recortes sanitarios en Catalunya
La política de recortes en la sanidad pública que se aplica en Catalunya ha causado el cierre de plantas en hospitales de referencia como el de Bellvitge y el cierre de Centros de Asistencia Primaria (CAP), lo que ha deteriorado la calidad asistencial a los ciudadanos. Uno de los CAP cerrados es el de Rambla Marina en Bellvitge (L’Hospitalet de Llobregat), y ha dejado a un barrio de 27.294 habitantes y aproximadamente 10.000 mayores de 60 años con un único CAP.
Desde el 28 de octubre de 2011, un grupo de vecinos de Bellvitge (la mayoría mayores de 60 años) estamos encerrados en este CAP de manera ininterrumpida –hasta en Navidad– para defender el cierre injusto de un servicio público asistencial necesario. Quizás el fin de todo ello sea privatizar la sanidad y crear al usuario la necesidad de recibir una atención diligente y de calidad.
Juan Carlos Jiménez Sánchez
L’Hospitalet de Llobregat (Barcelona)

Lo público, en peligro de extinción

Estamos sufriendo de forma progresiva el rodillo de la dictadura financiera más destructiva. Nadie valora realmente lo público, si así fuera no habríamos permitido que las políticas conservadoras tomaran las riendas del Gobierno.
Es posible que hayamos infravalorado que la sanidad, la educación, el bienestar social... fueran públicos.
Lo más lamentable es que los ciudadanos vayan a sufrir una degradación brutal en todos los servicios
imprescindibles y públicos empujados por las manipulaciones que proceden siempre de la derecha española y de sus voceros.
Lástima que las infraestructuras públicas sean un punto de mira para este Gobierno. Los ciudadanos van a sufrir en breve una degradación en lo público que ellos mismos han votado. Por supuesto que hay otra forma de gobernar priorizando lo público por encima de las privatizaciones, pero los ratones han votado al gato.
Manuela López Romero

El muy alto rendimiento principesco
Todos podríamos salir de la crisis si fuéramos tan inteligentes e invertir 1.500 euros para tener, en tres años, el rendimiento principesco de 571.000 euros. Tales son los datos de la declaración de la renta en 2006 de Cristina de Borbón, gracias a la promotora inmobiliaria familiar Aizoon, de la que era propietaria a medias con su esposo.
El padre de la infanta, el jefe del Estado, acaba de insistir en que la Justicia es igual para todos. Ojalá la fortuna también lo fuera...
José Manuel Llera Lozano
Zaragoza

Recorte de privilegios de la Iglesia
Más transparencia se pedía estos días en la prensa sobre las cuentas de la absolutamente opaca Iglesia católica. A lo que yo añadiría algún recorte también en la financiación de sus presupuestos en tanto llega el día de denuncia del Concordato preconstitucional que nos ata a ella.
Al menos para que esa madre que se dedica a recaudar dinero para que su hija, investigadora que estudia el remedio a la diabetes, pueda sentirse mejor. Algo que la Iglesia, tan celosa de salvar almas y vidas incipientes, verá sin duda alguna con buenos ojos, aunque monseñor Cañizares siga confiando en la oración como la gran solución al problema del desempleo y la crisis. ¿Qué tal si sustituimos su casilla en el IRPF por otra dedicada a la investigación?
Ángel Luis Valles Garrido
Madrid