Cartas de los lectores

17 de enero

¿Una generación perdida?
Frustración, indignación, decepción... Estos y otros adjetivos describen a una generación de universitarios, con máster, posgrado, idiomas, que empezaron a trabajar de mileuristas y ahora darían lo que fuera por ese sueldo. Esa generación, que se siente engañada por promesas no cumplidas después de decirnos: "Estudia, fórmate, prepárate y tendrás un buen puesto de trabajo, un buen futuro... blablablá". ¿Qué más formación quieren? Empezamos desde cero una y otra vez, siempre que se acaba nuestro contrato temporal y firmamos otro en peores condiciones. Hemos sacrificado años de nuestra juventud estudiando, luchando por un sueño y ahora sacrificamos nuestras relaciones personales en busca de un empleo. ¿Qué más tenemos que sacrificar? ¿Cuándo llegará el tiempo de esperanza a mi generación, a la generación perdida?
Mónica Hidalgo

Quién fue en realidad Manuel Fraga
Nada más fallecer han arreciado las lógicas discusiones sobre la figura política de Manuel Fraga. Sus partidarios, que hoy predominan de modo aplastante gracias al partido que él fundó en España y a sus medios de difusión, dicen que preparó y nos trajo gradualmente la democracia. Sus adversarios, en cambio, opinan que contribuyó a que la dictadura pudiera, algo disfrazada, durar algo más; y que, después de morir Franco, consiguió aglutinar en su partido a muchos antidemócratas y cómplices del régimen, hasta recuperar el poder. "La razón no habita en una sola casa", aunque, como es lógico, esté más en unas que en otras. Y, en mi opinión, si hay un hecho que inclina claramente la balanza más de un lado que de otro, este es que murió impenitente, sin renegar de la dictadura a la que sirvió. Y respecto a su legado social, baste recordar que ha muerto sin llegar a sentarse en el banquillo por su responsabilidad en el franquismo, como se tiene que procurar ahora desde Argentina, por lo que siento especialmente su deceso, mientras que en España sus seguidores sientan justo estos días en el banquillo al juez que intentó juzgar la dictadura y a algunos de los corruptos de su partido.
Diego Mas Mas
Madrid

El AVE para la familia saudí Al-Saud
Soy uno de los pocos que no ha viajado en el AVE. Supongo que es algo muy útil y absolutamente necesario para el progreso y el desarrollo económico bipolar de las zonas que comunica y une tan estrechamente entre sí; para las otras zonas por las que pasa a casi 330 kilómetros por hora, se ha convertido en un obstáculo para el desarrollo.
El AVE de Sevilla tuvo mucho que ver con Filesa y la financiación ilegal del PSOE; el AVE de Barcelona, de trazado enrevesado y antojadizo, supuso un negocio muy rentable para los intereses de la familia de Aguirre en Guadalajara. El AVE al País Vasco es un saco sin fondo, donde se dilapida dinero público por partida doble en forma de "Y" vasca.

Ahora se lo vendemos a la familia Al-Saud por 6.736 millones de euros. Allí sí puede funcionar, su único cometido es llevar pasajeros dispuestos a pagar lo que les pidan entre dos puntos distantes, sin paradas intermedias y sin pretender ser la salvación de la patria, como han pretendido que sea aquí.
Luis Fernando Crespo Zorita
Alcalá de Henares (Madrid)

Es verdad, pero es una verdad a medias
Las estaciones del metro de Madrid, han sido inundadas con grandes carteles comparando precios del suburbano en varios países europeos. Es verdad que en Madrid sólo cuesta 1,50 euros, cuando en otras ciudades llega a cuatro euros. Pero es inaudito que en tiempos de austeridad el Ayuntamiento y la Comunidad se gasten millones en propaganda de Gobierno, pues esta verdad es una verdad a medias, que es muy peligrosa. Los ciudadanos queremos los precios de las ciudades europeas, pues conllevan salarios europeos y no de miseria como en Madrid. Queremos las ventajas sociales que disfrutan en dichos países, queremos la enseñanza y ayudas que tienen y su poder adquisitivo. Otra verdad: cientos de miles de ciudadanos extranjeros tienen vivienda en nuestro país, ¿cuántos españoles tienen vivienda en el extranjero? España está entre los último países en salarios, pensiones y ventajas sociales, por tanto el precio de 1,50 es carísimo.
J. M. Redondo
El Espinar (Segovia)

Por fin una rivalidad Madrid-Barcelona sana
Es de sobra conocida la rivalidad entre las dos ciudades en materia tanto futbolística como económica, pero después de conocer la última polémica entre ambos consistorios en relación a la comparativa sobre la calidad del aire, advierto ilusionado que, por fin, esta intensa competición se extiende ahora al ámbito medioambiental. Todo parece indicar que los gobiernos municipales de estas contaminadas urbes se han picado y quieren competir para ver cuál de las dos suspende con nota más alta los test europeos de calidad del aire. Es muy positivo que la rivalidad haya llegado a esta importante materia relacionada con nuestra salud, pues quizás en esta ocasión la competición pueda dar frutos palpables en la calidad de vida de los sufridos habitantes de ambas ciudades, que pese a nuestras grandes diferencias, compartimos desgraciadamente por igual unos niveles de contaminación atmosférica inaceptables.
Martí Gassiot Garriga
Barcelona