Cartas de los lectores

26 de enero

Silencio eclesial
La Iglesia católica percibe mensualmente del Estado más de 13 millones de euros a cuenta de la cantidad que le corresponde por la aplicación de la Ley 42 de 2006 ( BOE 31 diciembre 2011). La institución católica va a ver incrementados sus ingresos este año en la misma medida que a nosotros nos llega un buen recorte a través de la declaración de la renta. Sin embargo, no he visto estos días ninguna respuesta a las denuncias que se le han hecho sobre las exenciones fiscales de la Iglesia, su falta total de transparencia financiera y las propuestas de ajustes en su financiación. Pero los arzobispos de Valladolid y Tarragona sí se acaban de descolgar con declaraciones sobre las misas, sobre los pregones de Semana Santa y sobre los matrimonios. ¿Es una broma? ¿O es que volvemos de nuevo a los tiempos del viejo Egipto en que la casta sacerdotal gozaba de todos los privilegios junto a los faraones?
Ángel Vallés Garrido
Madrid

El embargo iraní, oportunidad para cambiar de modelo
La próxima interrupción de las importaciones de crudo iraní a España a propósito del embargo al país de los ayatolás debe aprovecharse, no tanto para buscar nuevos proveedores de crudo fuera de nuestras fronteras, sino más bien para advertir que tan sólo potenciando las energías renovables autóctonas e invirtiendo masivamente en un cambio de modelo basado en el ahorro, la eficiencia y las energías limpias, podemos prescindir perfectamente de forma mediata del petróleo persa y eventualmente del que proviene de otras latitudes. En efecto, simplemente apostando inteligentemente por un cambio de modelo energético que aproveche los inagotables recursos renovables, industriales y por supuesto laborales que ofrece el país, España podría superar con nota lo que más que un problema es, en realidad, una magnífica oportunidad.
Martí Gassiot Garriga
Barcelona

Libertad para ‘Público’
Hay páginas donde los piratas apresan atunes ajenos y capturan trigos, maíces y deudas con los que especular sus ganancias. Las letras se equivocan y, del revés, mercado o estado, se escriben en minúsculas. Se admite la sospecha frente al transgénico, el pensamiento único o la única economía. Voces capitalistas plasman su opinión, como en todas partes, y como en muy pocas, las anticapitalistas también. Todo lo público se publica. Con sumo respeto, ningún dogma, corona o clero se respeta. En cuestión de tintas, la libertad –dice Machado– no es poder decir lo que se piensa, sino poder pensar lo que se dice. Leer en Público es un ejercicio costoso pues te hace pensar. Cueste lo que cueste. Pero sus columnas bien armadas no se sostienen y se tambalean, quizás porque nada quieren aguantar. Ni presiones ni pesados, ni partidos ni políticos. Y como otros bienes públicos, Público puede desangrarse. Si la libertad de elegir cabeceras se recorta y restringe, seremos cabezones, y con alfabetos de grafitis, tintas invisibles, con muros o papel, retomaremos el papel protagonista.
Gustavo Duch

Coordinador de la revista ‘SOBERANÍA ALIMENTARIA, BIODIVERSIDAD Y CULTURAS’

Quedan tres transiciones pendientes
Primera. ¿Para cuándo la transición en nuestras relaciones con la Iglesia católica tan evidentemente privilegiada o más que en los tiempos del nacionalcatolicismo? Segunda. ¿Para cuándo la transición en el Poder Judicial hoy tan ultra y corporativista como durante el franquismo, tal y como demuestran los casos de Garzón y Urquía bajo el silencio vergonzante de las Asociaciones Judiciales y Fiscales y del Consejo General del Poder Judicial? Tercera. ¿Para cuándo una reforma fiscal seria? Son muchos años manteniendo este impresentable statu quo que exprime fundamentalmente a la ciudadanía sujeta a sueldo y gratifica generosamente a los estratos sociales más poderosos y con mayor sabiduría evasora. Me temo que el nuevo Gobierno tampoco tenga en su agenda abordar ninguna de las tres, pero debería.
Marisa Ugarte
Boadilla del Monte (Madrid)

Los niños tienen derecho a la escuela que se les está negando
Hace tres años, por estas fechas estaba buscando una buena escuela para mi hijo. Y al elegir L’Univers en el barrio barcelonés de Gràcia, creía haber acertado plenamente.
Ubicado provisionalmente en barracones, L’Univers es un centro en el que dirección, profesorado y familias trabajan de forma conjunta para que los niños aprendan y sean felices. Sin embargo, mucha de nuestra ilusión se ha transformado en preocupación por no saber cuándo se construirá el edificio definitivo en la calle Bailén.
Distrito de Gràcia, Ayuntamiento de Barcelona, Consorci d’Educació de Barcelona y Generalitat de Catalunya: ¿cuándo dejarán de hablar sobre el apoyo a la educación y empezarán a apoyarla realmente, construyendo el edificio definitivo, tal y como estaba previsto? No deben condenar a nuestros hijos a cursar la etapa más importante de su educación en unas instalaciones que carecen de las infraestructuras elementales. El profesorado se desvive por encontrar fórmulas que palíen la falta de espacio. Pero esto tiene un límite, los niños tienen derecho a la oportunidad que les están negando. ¡Construyan la escuela L’Univers ya!
Olga MartÍnez
Barcelona