Cartas de los lectores

1 de febrero

Rajoy convoca una huelga
Con el nuevo presidente vamos de sorpresa en sorpresa, ahora ha convocado una huelga y les ha dicho a sus colegas europeos que las previsiones de crecimiento este año son muy malas. ¿Para esto va a Europa? Vaya estreno. España está al borde de una nueva recesión. Rajoy ha mentido a quienes le votaron (ha subido los impuestos y nos ha hecho perder poder adquisitivo, ha subido una miseria las pensiones un 1%, por debajo de la subida del anterior Gobierno con congelación, que fue del 1,3% y con paga extraordinaria, y ahora va a hacer una reforma laboral contra los trabajadores...). No ha subido el salario mínimo interprofesional y después de las elecciones andaluzas acometerá con seguridad recortes en sanidad, educación, dependencia... Y de los ricos, los bancos y la Iglesia ni se habla. Espero que el 15-M, que por cierto ha desaparecido, comprenda el gran daño que ha hecho al colaborar con el PP para que llegara al poder.
Luis Ruiz Erro Santander
Cantabria

El paro que le consagrará como presidente ante Europa
Parece como si Mariano Rajoy estuviera esperando como agua de mayo esa huelga general que le consagre como el presidente que antes ha tenido que sufrir una protesta de este tipo, parece como si quisiera pasar por ello cuanto antes y quitárselo de encima, como si se tratara de un ritual con el que quiere agradar a
su todopoderoso dios mercado, que se alimenta de sacrificios de gente a la que se pueda despedir más fácilmente, enviándola al infierno del paro. No sé si llegará esa huelga que Rajoy ya ve venir por las ocurrencias que tiene en mente. Lo que si sé es que los mercados, o sea, esos que viven de nuestras vidas, los grandes grupos inversores, los especuladores profesionales, la banca insaciable y los ricos avaros, están acumulando en sus guaridas demasiados restos humanos. Han perdido ya cualquier rastro de humanidad, si es que algún día la tuvieron.
Pablo Aceña de Mesa
Torrejón de ardoz (Madrid)

Apoyo a Garzón de los descendientes del exilio
La Asociación de Descendientes del Exilio Español en México manifiesta su más amplio y enérgico rechazo al atropello que está sufriendo el juez Baltasar Garzón y por ende las víctimas del franquismo por el juicio que se está celebrando en estos días. Es una ignominia que España no pueda recuperar su historia y juzgar a los responsables de la muerte de cientos de miles de ciudadanos y de la inhumana y posterior represión franquista. España ha suscrito convenios humanitarios internacionales que, en esta ocasión, no está cumpliendo. Exigimos la anulación del juicio a Garzón y el verdadero reconocimiento a las víctimas del franquismo y a su memoria.

Luis Perujo Álvarez
Presidente de la Asociación de descendientes del exilio español en México

¿Qué nos pasa? ¿Por qué no reaccionamos?
¿Qué nos pasa a los españoles? ¿Por qué estando tan mal no salimos a la calle? Nos están recortando todo, pero casi nadie protesta por los millones de euros que recibe la Iglesia. A casi nadie se le ocurre protestar porque en armas vamos a gastar 20.000 millones, y parece ser que ya todo el mundo va entendiendo que en la educación es normal que se recorte. El otro día me operaron de un tumor benigno en la piel y me pasaron una factura informativa que ascendía a 750 euros. Yo, como autónomo, pago ese importe en tres meses y llevo cotizando 25 años. Que me pase Esperanza Aguirre la factura de sus chóferes y guardaespaldas. Esperanza, no me sale gratis la operación: la pago todos los meses con mi contribución a la Seguridad Social. Lo que me pregunto es si mis vecinos saben que el derecho a su salud no se lo deben a estos políticos que nos quieren vender la película de que es lógico esperar tres días a que les vea el médico de familia, si mis vecinos saben que cuando van a un ambulatorio o a un hospital no les sale gratis, sino que lo están pagando todos los meses al pagar la Seguridad Social. Querría que mis conciudadanos fueran conscientes de lo que suponen sus votos.
Ramón García Recuero
Madrid

Los orígenes olvidados de la crisis económica
Parece como si la propaganda ultraliberal nos hubiera hecho olvidar los orígenes de esta crisis. Nadie parece acordarse de los supuestos deseos de refundar el capitalismo y de las "buenas" intenciones de algunos millonarios pidiendo pagar más impuestos. Así se pretende que los recortes sean imprescindibles, que la austeridad sea incuestionable, que un euro por receta contribuya a arreglar la sanidad pública, que es necesario suprimir puestos de trabajo de médicos, de profesores o de bomberos. Pues no, no han sido los ciudadanos quienes concedieron hipotecas basura, quienes arruinaron cajas de ahorros, se enriquecieron con la burbuja inmobiliaria o desahuciaron a familias golpeadas por el paro o la enfermedad; tampoco han sido los responsables de que la brecha entre ricos y pobres se haya agrandado. Basta pues de querer que seamos "comprensivos", de tolerar que se nos mienta descaradamente apenas se ha alcanzado el Gobierno, bastas de sueldos desproporcionados que en modo alguno se corresponden con salarios y pensiones menos que mileuristas; basta de complicidades con el poder económico. Y basta, sobre todo, de tratarnos como si hubieran olvidado que somos personas, no meros "recursos humanos".
Ángel Villegas Bravo
Madrid