Cartas de los lectores

3 de febrero

¿Por qué no se puede juzgar al franquismo?
A Garzón se le juzga por querer investigar los crímenes del franquismo y, más allá de que sea un juez con aspiraciones de estrella, ¿cuál sería la justificación democrática para impedir que estos delitos fueran juzgados? ¿Por qué deberían tener impunidad? No lo podemos permitir por dignidad democrática. Todo el mundo sabe que en Argentina hubo unos 20.000 desaparecidos, y que en Chile Pinochet fue responsable de más de 3.000 muertes, pero en España ¿sabemos cuánta gente murió? No son pocos... Aparte de los ejecutados durante la guerra, después de haber vencido, el franquismo mató a entre 50.000 y 100.000 personas que les molestaban. Si no resolvemos esta parte de nuestra memoria, siempre tendremos la presencia silenciosa de esta historia de opresión y horror como telón de fondo. Y de esta historia mal resuelta provienen muchos de nuestros problemas de hoy. ¡No a la impunidad!
Jordi Oriola i Folch
Barcelona

El adoctrinamiento y los profesores
No doy crédito a que el actual ministro de Educación haya equivocado los términos y se haya comportado más como lo que anteriormente fue en los medios de comunicación –tertuliano– que como ministro. Es preocupante que critique una asignatura que, para ser aprobada con consenso del PP fue necesario aligerar de contenidos. Y que ahora, el ministro Wert, en uso del alto cargo que representa, la tache de adoctrinamiento ideológico en las aulas. Con esa misma regla de tres, tacha a los docentes que la han impartido de manipuladores. Pero quizás entonces les vendrá bien a los docentes, la tan justificada Ley de Autoridad del Profesor, para defenderse de semejantes ataques desde el Ministerio de Educación.
María José Izquierdo Borao
Teruel

Vamos hacia atrás con las contrarreformas
Si a la niña de Rajoy se le rompe el preservativo y se queda embarazada, lo va a pasar muy mal. Tanto como muchas mujeres que tendrán que ir al extranjero o a la clandestinidad para poder interrumpir un embarazo no deseado sin tener que dar explicaciones a nadie. Esto supone un importante paso atrás que nos hace retroceder a 1985. Rajoy dijo que España sigue a Europa, pero parece que sólo en economía, no en legislación sanitaria y social favorable a los ciudadanos. Además, recordemos que la interrupción del embarazo es un derecho, no una obligación. Por último, el Gobierno retoca Educación para la Ciudadanía porque, según ellos, es polémica. ¿Y la religión en escuelas públicas en un Estado aconfesional no lo es?
Abel Díez de Lucas

Alcobendas (Madrid)

Los 3,5 millones de empleo prometidos por el PP
Durante la campaña electoral, el PP dijo que crearía 3,5 millones de puestos de trabajo. Lo que no dijo es que antes los destruiría, para después volver a crearlos. El sistema es un remake de la guerra de Irak o del terremoto de Japón. Primero, la destrucción, para después construir. Entonces nos meterán por los ojos las cifras de crecimiento y dirán que ellos sí saben cómo salir de una crisis, pero los que hayan muerto, sepultados bajo los escombros, "esos (como las oscuras golondrinas) no volverán". Esos, los que mueren de frío en las calles de Europa, o los niños que se desmayan en las escuelas de Grecia porque en sus casas ya no los pueden alimentar, serán daños colaterales de una guerra económica de la que nadie se hace responsable, y mucho menos las instituciones financieras que son las que manejan los tanques de esto que llaman "modernidad".
Rosa Ruiz
Madrid

¿Dónde están las becas universitarias?
El pasado julio el Ministerio de Educación convocó becas generales para universitarios, y la publicación ya sufría un primer retraso. Transcurridos largos meses de espera, seguimos sin información sobre la resolución ni sobre el pago de becas. Mientras, el Gobierno nos pide austeridad y efectúa sus reformas sin acordarse de los jóvenes a los que prometía confianza durante su campaña electoral. Nosotros seguimos pagando la matrícula, el alquiler del piso, la subida del abono del metro... y nuestros padres sufren recortes de sueldo o se les agota la prestación. Si seguimos así, los estudios serán insostenibles para muchos de nosotros. Si pedían confianza, por favor, comiencen a generarla porque el curso se acaba e igual nosotros no lo podremos terminar.
Raúl Sánchez

Los bancos y los juegos de trileros
En la última emisión del programa Salvados (¿Qué hago con mi dinero?), Jordi Évole, el Follonero, le preguntaba a un exempleado de banca por qué había abandonado la profesión. La respuesta fue clara: porque no valía la pena estudiar tanto para acabar haciendo de trilero si quería prosperar. Entonces me acordé de ciertas prácticas bancarias muy extendidas (cláusula suelo hipotecaria, participaciones preferentes y otros productos tóxicos) y entonces pensé que antes a los trileros los perseguía la ley, pero ahora, con absoluta impunidad, ellos se recompensan con bonus y planes de pensiones millonarios. Apagué la tele pensando que ahora, cuando vaya al banco, al menos tendré una idea sobre quién puede estar esperando mi dinero.
Manuel Millet Sampedro
San Sebastián