Cartas de los lectores

14 de febrero

Reforma de la conciencia
La ideología vuelve a disfrazarse de ciencia con la reforma laboral que se nos viene encima. Los dogmas neoliberales coadyuvados por la coyuntura económica que padecemos, hacen valer así la excelente oportunidad que se les está brindando para desmantelar por completo el Estado del bienestar y reducir los derechos de los trabajadores hasta límites insospechados. Una reforma que apuesta por rebajar el precio del despido y bajar el salario de los trabajadores no sólo no creará empleo, sino que además agravará la crisis, pues el principal escollo para salir de esta era la falta de demanda. Mientras tanto, las severas políticas de austeridad que se propugnaron como solución para dar confianza a los mercados se perpetúan sin tapujos pese a la evidencia empírica de que están provocando otra recesión económica. Errar es humano, pero este apego tan obstinado por el error comienza a ser cuanto menos sospechoso.
Álvaro Romero Alonso
Córdoba

De vuelta al siglo XIX
La derecha política, económica, mediática y ultracatólica avanza ahora a cara descubierta, cara que escondió un tiempo bajo una máscara más amable. Había aceptado convivir con nosotros en una pseudodemocracia trucada, pero bajo la condición de que fuésemos buenos chicos y nos portásemos bien, es decir, sin meternos con la corrupción que es su coto privado, sin tocar el franquismo que nunca ha querido condenar, sin cuestionar su moral rancia y su divino derecho a dirigir la educación de nuestros hijos, sin pretender educar a los ciudadanos, sin pretender conseguir un trabajo con derechos y salario digno. Llegó Garzón y cruzó la línea roja (o mejor dicho azul). Y entonces se acabó el juego. Se rompió la baraja. Se puso en marcha la apisonadora, con sus políticos corruptos, con sus abogados y sus jueces serviles, con sus medios de comunicación manipuladores, con su Iglesia medieval, y se nos recordó a todos quién manda aquí, por si se nos había olvidado. El juicio a Garzón nos retrae a la Inquisición y sus autos de fe. Es un castigo a la herejía. La reforma laboral nos hace retroceder al siglo XIX. Los recortes borran más de medio siglo de progresos. Y sólo es el principio.
Antoine Candelas
Madrid

Por los servicios prestados
Seguro que todos recordamos aquella bucólica imagen de Manuel Fraga con bombín y paraguas paseando por el Hyde Park de Londres. El empleo de embajador de España en Gran Bretaña siempre ha llevado aparejado cierto halo de exilio dorado o de recompensa, o por lo menos a mí me lo parece, y ahora la lotería le ha tocado a Federico Trillo y eso merece una reflexión. El exministro Trillo desde que se dieron a conocer los pormenores de la trama Gürtel y, sobre todo, a raíz de las implicaciones manifiestas del que fuera tesorero del Partido Popular Luis Bárcenas y del expresidente valenciano Francisco Camps, ha hecho las veces de hermano mayor desplegando sus influencias, y como gran conocedor del paño jurídico nacional, seguro que exigiendo la devolución de algún que otro favor. El hecho de poner de patitas en la calle al juez que abrió la causa del caso Gürtel, es una jugada calculada que contamina todo lo actuado, a imagen y semejanza de aquel otro intento fallido por desentrañar la financiación ilícita del PP, algo que, sin lugar a dudas, quedará para la historia como otro naseirazo. Dicho esto, sólo me queda pedir al Ministerio de Asuntos Exteriores que en el BOE añadan en su designación como embajador una frase: "Por los servicios prestados".

Francisco Javier España Moscoso
Madrid

Una justicia clasista y corporativista
Aseguran que nuestro sistema judicial es garantista. Así lo deben pensar algunos expresidentes como Matas, Camps o Fabra, exalcaldes como González Panero o Sepúlveda, y ex altos cargos como Bárcenas. Todos ellos todavía libres gracias a sus fianzas o debido a la fortuna de ser juzgado por un jurado casero. También lo pensarán sin duda jueces como Urquía, y, desde luego, nuestro Tribunal Supremo que condena a Garzón y presiona al juez que investiga a la familia del rey. Yo creo más bien que nuestro sistema judicial da claras señas de ser clasista y corporativista, y lo será más a partir de ahora porque el ministro de Justicia, Alberto Ruiz-Gallardón, regala el gobierno de los jueces a la conservadora Asociación Profesional de la Magistratura. Me pregunto si llegará algún día al Poder Judicial la Transición que logramos en el Ejército.
Ángel Valles
Madrid

Diferentes varas de medir
La cara de satisfacción que mostraban los dirigentes de la CEOE con el comunicado que hizo el Gobierno por la aprobación en el Consejo de Ministros de la reforma laboral, contrasta con la cara de preocupación del pueblo llano. Unos ven colmados sus anhelos históricos: contrataciones subvencionadas; ayudas en el pago a la Seguridad Social; abaratamiento del despido; descuelgue en la negociación colectiva de muchas empresas; salarios basura y debilitamiento de las centrales sindicales. La cara del pueblo, en cambio, es de desilusión y abatimiento; pero sobre todo se siente engañado por el PP, al que con su voto han dado la fuerza legal para acometer una reforma que se prevé durísima.
Manuel Guzmán Uceda
Cuenca