Cartas de los lectores

16 de febrero

Reforma laboral y derecho de pernada
Bienvenidos a la nueva Edad Media en cuestiones laborales. Los nuevos señores feudales apoyados por parte del pueblo que llegó a creerles nos van a sumir en la servidumbre. Ahora papá-empleador tendrá aún más fácil decidir cuándo sus niños trabajadores se portan bien y cuándo merecen que se les baje la soldada. Y dado que hay cantidad y dónde escoger se podrán recambiar siempre que papá-empleador lo juzgue conveniente para la buena marcha del feudo, perdón, de la empresa. Así que queridos siervos ya lo sabéis; a ser amables y cariñosos con quien decidirá cuándo, cómo y de qué forma viviréis. Y por supuesto nada de estúpidas rebeliones ni disturbios que esto es una democracia que repudia la violencia (de una forma bastante selectiva, pero repudia al fin y al cabo). El paro, los desahucios o las desigualdades económicas, son meros inconvenientes necesarios para la creación de riqueza.
Joxe Mari Goienola Montoia
Bilbao

Las hazañas de Wert
Con ese estilo ampuloso y zalamero que emplea para las grandes ocasiones, el vicesecretario de Comunicación del PP, Esteban González Pons, ha anunciado que el ministro Wert, en el poco tiempo que lleva al frente de la cartera de Educación, ya ha recuperado un tesoro y descubierto otra Gioconda. Después de años de lucha para conseguir la devolución del tesoro del galeón español y de la intensa investigación llevada a cabo en El Prado sobre el cuadro en cuestión, llega este ministro con resabios de tertuliano y se hace la foto con los doblones por un lado, y la Gioconda II por el otro. Es de una desfachatez tan delirante que sólo a González Pons, proverbial fabulador del PP, se le podría haber ocurrido buscar este subterfugio para tapar la wertgüenza de lo que ha hecho hasta el momento su patético correligionario, cuya hazaña más reciente es quitar a las becas la categoría de derecho para que sólo puedan
disfrutar de ellas unos pocos privilegiados en razón de sus méritos académicos, y no de sus posibilidades económicas.
Rosa Ruiz
Madrid

Individualismo frente a sociedad
Qué bien han sabido hacerlo esos que hinchan burbujas para después hacerlas explotar; los que matan de hambre al Tercer Mundo, o aquellos que generan cinco millones de parados en España. Todos ellos han sido conscientes de que hacía falta inculcar una mentalidad individualista para que este mecanismo perverso funcionase sin problemas. Conscientes o no, hemos sido testigos mudos de los ajustes estructurales que han sufrido los países empobrecidos, de la especulación en Bolsa de algo tan necesario como son los alimentos básicos, de las privatizaciones y recortes en educación, sanidad, infraestructuras, que han supuesto abundancia de miseria. Pero nuestra miopía egocéntrica, sólo daba para mirar y cuidar nuestro Estado del bienestar sin caer en la cuenta de que esa fiera que anda suelta llamada neocapitalismo no duda en devorar la vida de los hambrientos, y ahora también, la de nuestros hijos en paro.

Espero que nos afanemos en cultivar la suficiente sensibilidad para no dejarnos embaucar por discursos pseudoprogresistas, totalitarismos revestidos de falsa solidaridad, y descubrir la auténtica solidaridad, la que rompe el individualismo y entrega la vida.
Javier Ráez ruiz
Úbeda (Jaén)

Unas reformas ineficaces
No acabo de entender por qué se le da tanto énfasis a algo tan intangible como es la confianza de los mercados como posible solución a la crisis en vez de intentar comprender las causas de esta para paliar sus efectos con remedios acertados. Tal vez la puesta en práctica de las políticas neoliberales haya tenido algo que ver al permitir que la mayor parte del dinero circulante, atraído por el beneficio rápido, se invierta en comprar y vender más dinero, mientras que tan sólo un 10% se dedica productivamente a la creación de bienes y servicios. A lo mejor privatizar empresas públicas cuyos beneficios engrosaban las arcas del Estado, no combatir el fraude fiscal, o perdonar impuestos a los ricos, provoca que los estados no tengan otra vía para financiarse que emitir deuda. En mi modesta opinión no se puede curar al paciente que padece un recrudecimiento de la enfermedad con el mismo tratamiento que le ha postrado en la UVI. Yo desde luego no tengo ninguna confianza ni en los médicos que lo han tratado (las políticas neoliberales precedentes y sus más fieles adalides que ahora nos gobiernan), ni en las reformas que han impuesto por decreto.
Alberto Tirado Parra
Madrid

La hipocresía de la Iglesia
Parece que se ha despertado una pugna entre los obispos para entrar en la gloria. No la de los cielos, pues resulta difícil concebir que puedan pasar a mejor vida de la que ya disfrutan, sino la gloria del Guinness. Hace poco que el arzobispo de Granada denunció fuertemente la "mentalidad de subsidio" imperante en España "olvidando" que su Iglesia es, con mucho, la más subsidiada por el Estado. Intentando superarle, ahora el arzobispo de Toledo denuncia que las farmacéuticas son culpables de las muertes por sida en África, olvidando que si se propaga tanto la enfermedad se debe, en parte, a un papa que fue allí a meter miedo afirmando que el preservativo atraía las maldiciones del cielo.
Verónica Castro Mulder
Madrid