Cartas de los lectores

21 de febrero

Se ríen de nosotros
Nos han tomado el pelo. Es algo de lo que todos los trabajadores estamos ya más que convencidos y no nos queda otra que apechugar con el error de haber entregado las riendas de nuestro Gobierno al PP por mayoría absoluta. Pero lo que es inaguantable es que encima se cachondeen de nosotros. Tras proponer una reforma laboral que recorta y retrotrae los derechos adquiridos por los trabajadores en los últimos 50 años y nos deja en la mayor situación de indefensión ante el empresariado de toda Europa, se descuelga un ministro diciendo que esa inseguridad es buena para el trabajador porque aumenta su productividad. Pero la cosa no queda ahí, la siguiente bufonada será, ya lo han anunciado, una reforma de la ley de huelga para limitar aún más los derechos laborales de la gente buscando un silencio como el de los corderos, que resalta aún más las risotadas de estos artistas del engaño que van a convertir nuestras vidas en una auténtica película de terror.
Eduardo Calavia
San Fernando (Cádiz)

Una reforma injusta
Esta reforma "justa, buena y necesaria", según Rajoy, ya empieza a dar sus frutos. En mi entorno familiar, que es más bien reducido, se han empezado a ver los resultados: en la empresa donde trabaja mi yerno (no más de 12 empleados), han anunciado que van a despedir a dos personas. En la de mi hija, una empresa grande con filiales en toda España y a la que hace un mes se le había denegado un ERE por considerarla solvente, han despedido a más de 250 personas sin que les tiemble la mano. Gente con 20 años de antigüedad se ha ido a su casa con 19.000 euros como compensación por todos esos años de servicio. En el Ayuntamiento de mi pueblo (Collado-Villalba), gobernado por el PP, más de 40 personas van a la calle. En la empresa donde trabaja una amiga de mi hija, otro ERE… Si cada uno de nosotros conoce otros tantos casos cabe preguntarse: ¿cómo puede ser buena y justa esta catástrofe de dimensiones incalculables que se nos viene encima? Por todo esto fui el domingo a la manifestación de Madrid y me reconfortó ver a cientos de miles de personas (no "decenas de miles" como dijeron en el Telediario de La 1) unidas por la misma idea. Los medios y los gobernantes deberían reciclarse y aprender a usar la calculadora y el diccionario. Puede que así no se atrevieran a hacer cálculos tan desajustados ni a usar las palabras tan a la ligera, porque, a menos que lo miren desde el punto de vista de los empresarios, esta reforma es injusta, nefasta e inútil.
E.F. García Allés
Madrid

Decepción en los Goya

Hace algunos años, la entrega de los premios Goya marcó un hito en la reivindicación del No a la Guerra. Ayer acudí expectante a esa misma ceremonia con la esperanza de que se hiciera alguna alusión a las manifestaciones que recorrieron toda España en contra de la reforma laboral del Gobierno del PP y se estableciera una complicidad entre el mundo del cine y la sociedad que clama por el respeto a nuestra dignidad como seres humanos. Me acosté decepcionado porque no hubo nada de eso. Quiero hacer un llamamiento a este mundillo, porque en él hay muchas caras conocidas que tienen en sus manos tejer alianzas útiles en construir esperanzas que superen el fatalismo en que estamos inmersos. Quiero animarles a que sean conscientes de su responsabilidad en los momentos tan críticos que vivimos y decirles, con todo respeto, que siempre es compatible el agradecimiento a todos sus equipos, amigos y familiares, por el premio recibido, a la vez que denuncien las injusticias que toda la sociedad está padeciendo. Todos y cada uno de nosotros debemos clamar alto y claro contra la injusticia y la sinrazón desde donde estemos… y más si sabemos que nuestras voces tendrán cierta repercusión y capacidad de influencia en mucha gente.
Pablo Aceña de Mesa
Torrejón de Ardoz (Madrid)

22 nuevos cardenales
El papa ha ordenado 22 nuevos cardenales y pide que se rece. Es bueno saber que estos miembros de la santa madre Iglesia, virtuosos y ejemplares, hacen la maravillosa labor de intentar encauzar a las ovejas que en un momento determinado de su vida se descarrían por la perra vida que les toca vivir. Es ejemplarizante que se desplacen a los países tercermundistas y prediquen la santa palabra que ayuda a reconfortar el alma. Claro que sopesándolo bien, la palabra, por muy santa que sea, no sacia el hambre y esos seres desheredados de la tierra se quedan con la boca llena de miseria. Se predica la pobreza, pero se quedan con la riqueza. Es lo que tiene la vida. A algunos no dudan en elevarlos a los altares y a otros los descienden a los infiernos.
Rosa Paredes
A Coruña

Arco, la feria  de las vanidades
No es de recibo que en el siglo XXI se sigan sufragando los esoterismos abstractos adjudicándoles los máximos honores premiando a sus ejecutantes con toda clase de distinciones y prebendas. El arte así instrumentalizado deviene estéril y gratuito, y es por ello que es un mayúsculo error constreñirlo ideológicamente y estéticamente a unas normativas que lo canalizan obtusamente y machaconamente en dirección contraria a los intereses estéticos y al sentido común de la ciudadanía. Ciertamente, Arco ha devenido la feria de las vanidades...
Jordi Pausas