Cartas de los lectores

22 de febrero

Regreso al pasado
Las manifestaciones de los estudiantes en Valencia me están recordando mis tiempos de estudiante, en la época de Franco, cuando corríamos perseguidos por los grises, que nos daban palos y nos encarcelaban por manifestarnos. Lo que está sucediendo con el Gobierno del PP es exactamente igual a lo ocurrido en aquellos años de represión. Las nuevas delegadas del Gobierno que ha nombrado el PP en Madrid y Valencia amenazan a los ciudadanos para que no se manifiesten y lanzan a las fuerzas policiales contra las personas, en este caso niños de 14 y 15 años, que son golpeados, maltratados y conducidos a la cárcel. Además, el jefe de Policía de Valencia califica a estos estudiantes en edad infantil como "el enemigo". Con el PP en el Gobierno no nos podremos manifestar, ni expresar nuestras opiniones, tendremos que decir amén a todo y dejarnos avasallar. Con este Ejecutivo volvemos al pasado.
Justo Ruiz Bueno
Madrid

Los costes de la energía nuclear
Sorprende la enorme pasividad e irresponsabilidad con que Europa observa la escalada de confrontación bélica que se prepara en Oriente Próximo en torno al conflicto nuclear entre Irán e Israel-EEUU. Es una guerra anunciada totalmente ilegal, indigna, injustificable, vergonzosa, y de incalculables consecuencias. Esta confrontación, que está ya teniendo costes humanos (como los asesinatos de ciudadanos iraníes por el Mosad israelí), sociales, económicos y ambientales, alcanzará niveles extraordinarios con la más que probable intervención bélica de Israel en territorio iraní. Los innumerables costes ocultos de la energía nuclear se incrementan ya considerablemente si contabilizamos los costes que está generando esta confrontación, incluso antes de que se materialice la guerra que parece inminente. Y todo por esa maldita vinculación usos civiles-usos bélicos de la inofensiva energía nuclear.
José Allende Landa
Catedrático de la UPV (Bilbao)

Las mentiras del Gobierno
Lo que está pasando es muy grave. Las medidas tomadas por el Gobierno de Mariano Rajoy ponen de manifiesto hasta qué punto se ha engañado a la ciudadanía. Nadie con dos dedos de frente podía creer que el solo hecho de que el PP gobernara nos haría recuperar credibilidad y las cosas mejorarían. Puede que, en cambio, algunos creyeran a Rajoy cuando prometía que él "nunca abarataría el despido", y es posible, también, que no pocos creyeran que el Partido Popular era "el partido de los trabajadores". Lo cierto es que, en muy poco tiempo, los hechos han demostrado hasta dónde son capaces de llegar, elaborando una reforma laboral que es un verdadero atentado contra los derechos de los trabajadores, quedando bien claro que han mentido hasta la saciedad en la campaña electoral y poniendo sobre la mesa su verdadera ideología con medidas como las tomadas por el ministro de Justicia, Alberto Ruiz-Gallardón, y el de Educación, José Ignacio Wert. Rajoy se ha echado en brazos del poder financiero, obedece sin rechistar las órdenes de Merkel y ya ha dado los primeros pasos para contentar a la más radical de las derechas. Puede que lo único cierto que ha salido del Gobierno sea que esto es sólo "el inicio del inicio".

Ángel Villegas Bravo
Madrid

Los que van a ganar te saludan
Estimado y sufrido compañero de sufragios, quiero proponerte la siguiente tarea: contar el número de veces que vas a oír el verbo ‘ganar’ ante las próximas elecciones en Andalucía. Los que quieren ganar, sólo hablan de ganar, y es que algo parece tener el dichoso verbo de contagioso. A nadie oirás ni siquiera después de perder, decir "hemos perdido". El antónimo de ganar es sustituido por verbos como consolidar, establecer, mantener y un largo etcétera de eufemismos. En los primeros tiempos de nuestra joven democracia, decían "si ganamos vamos a...". Pero ¿ganar qué?, ¿ganar para quién o quiénes?, ¿ganar por qué? Quizá la emulsionante y tranquilizadora palabra nos pueda hacer pensar que los ganadores hemos sido todos en una especie de juego cooperativo en el que sólo hay ganadores. Sin embargo, a poco que los ganadores ocupan sus puestos, una enorme sensación de vacío llega a tu mente. Oteas el horizonte a cuatro años vista y echas mano a tu cartera, te acabas dando cuenta de que en este juego siempre ganan los mismos y esos no se presentan nunca a las elecciones.
Antonio Ortiz Ortiz
Sevilla

Protectorado europeo en Grecia
Hace tiempo que la Unión Europea decidió que si tenía que elegir entre democracia o economía, sin duda alguna, optaría por salvar las cuentas. La democracia es un lujo que los hermanos pobres de la Unión no pueden permitirse en época de crisis, han debido pensar esos grandes estadistas europeos. Sin ningún tipo de disimulo se obliga a cambiar gobiernos democráticamente elegidos por otros de corte tecnócrata, que vienen a ser meros administradores judiciales al dictado de los pesos pesados de la Unión Europea. Escuchando las palabras del ministro de Economía holandés ("El país heleno seguirá teniendo hasta cierto punto soberanía"), no parece exagerado decir que Grecia ha muerto como Estado soberano y ha pasado a ser un protectorado.
José María García Diago
Barcience (Toledo)