14 de enero

Gaza e Israel
Los abajo firmantes, catedráticos de Derecho Penal de las distintas universidades españolas, horrorizados por las noticias que cada hora nos llegan desde Gaza, queremos denunciar el genocidio detalladamente planificado que las autoridades del Estado de Israel están cometiendo sobre los palestinos, a quienes arrebata, a quienes está despojando ante nuestros ojos no sólo la vida, sino hasta sus mínimas expresiones culturales. Las imágenes de cuerpos de niños reventados por las explosiones se unen a la contemplación de la universidad bombardeada y destruida, los heridos que mueren en los hospitales por falta de medicinas, las infraestructuras –que con tanto sacrificio fueron levantadas– asoladas, los hombres y las mujeres gritando de desesperación.
Mientras tanto, las autoridades nacionales e internacionales se limitan a vanas llamadas a la contención, al arreglo entre las partes, al alto el fuego, pero sin tomar ninguna medida efectiva contra los agresores, contra los genocidas; antes al contrario, a las víctimas se las convierte en victimarios y ni siquiera se les respeta su capacidad, su voluntad soberana a la hora de elegir a sus gobernantes.
Queremos efectuar, desde nuestra limitadas fuerzas, pero con todo el poder moral que nos otorga nuestra condición de seres humanos, un llamamiento a las autoridades españolas y de la UE para que tomen medidas eficaces contra el Estado de Israel. Pedimos que llamen a los embajadores propios a consulta, expulsen a los de Israel del territorio nacional, congelen los acuerdos de intercambio y le sometan a aislamiento en tanto no observe un alto el fuego y desarrolle las iniciativas necesarias para acabar con este drama que dura ya 60 años; y, desde luego, que se exija a Israel que cumpla las resoluciones de la ONU que tantos años lleva ignorando lo que está en el origen del conflicto.
Francisco Javier Álvarez García (Universidad Carlos III); Nicolás García Rivas (Universidad de Castilla-La Mancha); Guillermo Portilla Contreras (Universidad de Jaén); Enrique Gimbernat Ordeig (Universidad Complutense); Manuel Cancio Meliá (Universidad Autónoma de Madrid); José Luis Díez Ripollés (Universidad de Málaga); Luis Rodríguez Ramos (UNED); Juan Carlos Carbonell Matéu (Universidad de Valencia); Carlos Martínez-Buján Pérez (Universidad de La Coruña); Francisco Muñoz Conde (Universidad Pablo de Olavide); Javier Boix Reig (Universidad de Valencia); María Luisa Maqueda Abreu (Universidad de Granada); José Manuel Paredes Castañón (Universidad del País Vasco); Juan Terradillos Basoco (Universidad de Cádiz); Emilio Octavio de Toledo y Ubieto (Universidad Complutense); Susana Huerta Tocildo (Universidad Complutense); Mercedes García Arán (Universidad Autónoma de Barcelona).

Obama y las promesas
Cumplir las promesas electorales es un problema difícil de resolver para los políticos elegidos para gobernar. Obama, el deseado, manifestó el otro día que no podría cumplir con todos sus compromisos y que otros se retrasarían más de 100 días. Entre estas podría encontrarse el cierre de Guantánamo, que no parece fácil, según ha reconocido. En ese campo de concentración hay unos 250 presos, muchos de ellos sin cargos y todos sin derecho a defensa.
Obama no se ha pronunciado sobre el conflicto entre Israel y Palestina, como Mariano Rajoy. Es una patata caliente que recibirá de herencia, igual que la crisis económica. Entre lo mucho que se espera de él y lo que no pueda hacer corre peligro de convertirse en una gran decepción.
Antonio Nadal / Zaragoza

Respuesta a la embajada israelí
La embajada israelí en España emitió un comunicado en el que preguntaba a los participantes de la manifestación en favor de Palestina del domingo en Madrid por qué no salieron en el pasado para protestar por los ataques indiscriminados de Hamás sobre la población civil israelí. Dice el comunicado que el silencio de entonces y las movilizaciones de ahora son una muestra clara de doble moral y sesgo.
No salimos porque los ataques de Hamás contra Israel no han causado ni más de 800 muertos, ni más de 3.000 heridos, han causado un número ínfimo de víctimas en comparación con los palestinos muertos por los ataques desmedidos de Israel; no salimos porque los ataques de Hamás son la única resistencia que tiene un pueblo ocupado por un invasor, Israel, que lleva 40 años incumpliendo las resoluciones de la ONU, que le obligan a retirarse de Gaza y Cisjordania y que, no contento con eso, además siembra esos territorios de asentamientos y colonias fragmentadas para dispersar y dividir a la población palestina. Por lo tanto, ni doble moral ni sesgo, pues estamos hablando de dos situaciones abiertamente dispares. Tenemos criterio suficiente para diferenciarlas.
Xavier Muñoz / Madrid

A Montserrat Nebrera
No comparto la mayoría de sus opiniones, no lo voy a ocultar, pero las respeto, pues creo que la mejor solución para un problema es que ambas partes compartan sus opiniones y lleguen a un punto en común. Se me ha caído un santo. Creo que se le calentó la boca y soltó una burrada de la que seguramente se arrepiente, aunque ponga excusas atacando a la ministra, a la que, por cierto, no voy a defender. Allá cada uno con sus culpas, pero, señora Nebrera, se ha pasado, ha metido en el ajo a más de ocho millones de españoles sin culpa, ya que, como además usted misma dice, la señora Álvarez no nos representa a todos.
Espero que la carta de un joven andaluz sin filiación política, aunque con preferencias, le haga reflexionar.
Andrés Morales / Villanueva del Rey (Córdoba)