24 de julio

Sorpresa y alarma
Se regala e instala un televisor u ordenador con acceso a Internet en la habitación del niño/a y, en el entorno social, la acción familiar desprende generosidad y cariño.
Llevas a tu hijo de 13 años a la discoteca y vas a recogerlo a las dos o las tres de la mañana y, además de ofrecer muestras incuestionables de preocupación por el cachorro/a, puedes granjearte el calificativo y la imagen de “enrollao” entre las nuevas generaciones y el de liberal entre los amigos y conocidos.
Una niña de 12 años envía SMS con contenido sexual a un chat de televisión –que se emite de madrugada– y la cadena televisiva, carente de código ético, reproduce el texto en directo para estimular conductas y lucrarse con las mismas.
Un tertuliano le quita el vestido a la azafata de un programa televisivo sin su consentimiento y el presentador, lejos de censurar y expresar su desacuerdo, se ríe abiertamente y disfruta del hecho. Todo vale si es espectáculo da dinero. Si el ánimo de lucro económico, la irreflexión, la notoriedad y la satisfacción inmediata de los deseos o caprichos personales son cuestiones que desplazan, disipan e, incluso, desprecian los límites y criterios de la conducta ética, ¿por qué nos causa tanta sorpresa y alarma el creciente número de conductas antisociales y delictivas llevadas a cabo por niños o adolescentes?
Alejandro A. Prieto / Gijón-Asturias

Cuando un bosque se quema…
Los veranos secos y calurosos propician los incendios de nuestros bosques, pero también el hecho de que estos estén muy sucios, ya que no se limpian por no ser rentable su explotación.
Tampoco son rentables la mayoría de las explotaciones agrícolas de las zonas marginales porque dejan de cultivarse muchos campos que terminan por llenarse de maleza, facilitando así la propagación del fuego de unas masas forestales a otras, de
hecho, los cortafuegos más efectivos que existen son los campos de cultivo. Ojalá nuestra agricultura pudiera ser rentable y no precisara de subvenciones, pero, si nuestros agricultores y propietarios forestales no pueden subsistir sin las mismas, alguien tendrá que proporcionarles los incentivos para que no abandonen su actividad, ya sea la UE o el propio Estado.
De los cultivos agroforestales nos beneficiamos todos –aunque no consumamos sus productos– porque propician la lluvia, evitan la erosión del suelo, purifican las aguas con la transpiración y eliminan el exceso de CO2 mediante la fotosíntesis.
Es cierto que, cuando un bosque se quema, algo nuestro también lo hace.
Federico Gómez Pardo /Girona

Pitada a España
“Pitar al rey no es delito”, este fue el titular que destacaron los medios de comunicación tras conocer la sentencia de la Audiencia Nacional.  Con razón ha sido considerada una noticia importante, pues pone de manifiesto un gran avance en cuanto a libertades se refiere y, precisamente, eso es lo más significativo: que después de más de 30 años de democracia
esto sea noticia.
Mucho me temo que ingleses, daneses y otros países europeos con monarquías nos dediquen una pitada al constatar por esta novedad el atraso de nuestra democracia; como también por inclinarnos, aún servilmente, ante los peores dictadores de Asia y África, o por entregar alegremente nuestras principales empresas a extranjeros ricos mientras que encerramos en guantánamos hispanos a aquellos extranjeros pobres que vienen a trabajar para nosotros cobrando sólo unos céntimos.
Teresa Herrera / Zaragoza

Gracias, Gibson
Con Ian Gibson tengo la deuda de no haberle agradecido –soy un ágrafo epistolar– su agradecimiento en su biografía de Antonio Machado por mis parcas indicaciones. Así que voy a aprovechar por cerebración consciente su columna sobre Tono Valverde para puntualizar el perfil de una persona con la que me unía un gran amigo común, Juan Aizpuru. Una trasnoche de tertulia con ellos en el Parque del Alamillo salió el tema de Doñana y supe la historia completa, que es esta:
Tono, conservador del aún Coto de Doñana y promotor de la Doñana Expedition encabezada por Julian Huxley, pensó que podía optar al rango de Parque Nacional y convenció a los propietarios, que compartían su territorio con el Estado y la WWF, para que escribieran a Franco pidiéndolo. A estos les pareció bien pero pidieron a Tono que redactara la carta y así lo hizo.
Al parecer a Franco también le gustó la idea y preguntó en el ministerio del ramo quien podría redactarle la respuesta; alguien debió señalar a Valverde y de este modo se encontró siendo autor de la pregunta y la respuesta, cuyos originales, según pude escuchar aquella noche, conservaba.
Al hablar de Doñana suelen citarse a muchos personajes, desde Goya a Abel Chapman y Walter J. Back pasando por Alfonso XIII. José Antonio Valverde, el verdadero demiurgo de su creación, sigue en la sombra. Por cierto, también está en ese lugar Antonio Machado Núñez, abuelo de los poetas y el primero que se interesó por su fauna.
Antonio Zoido Naranjo

Enhorabuena
Os felicito como lector asiduo de Público por tres cosas: una, el nivel de los articulistas; dos, el atrevimiento con la Casa Real, y tres, el acierto con el diseño de la portada de ayer: el regalo del libro Alí Babá y los 40 ladrones y la foto del tesorero del PP entrando en el Supremo. ¿Casualidades de la vida?
Pedro Javier Pérez Marín / Mérida (Badajoz)