27 de julio

Cómo sobrevivir en crisis
No está resultando fácil sobrevivir a la crisis cuando nos habíamos acostumbrado a todo.
Los niños con móvil, ordenador y play desde que nacen. Los mayores, aunque algunos hayan pasado la guerra, nos adaptamos también y, fácilmente, a lo más cómodo.
Pero hemos olvidado lo que decían nuestras abuelas: “ Nena, el ahorro empieza con una cerilla”. Nos parecía el consejo de una anciana, de una persona que no sabía disfrutar. Nos hemos borrado del gimnasio –en casa se pueden hacer estiramientos–, hemos descubierto la maravilla de la marca blanca –dicen que no baja la calidad– y de lo que se disfruta veraneando en la propia ciudad.
Es el momento de participar en las actividades lúdicas organizadas –muchas de ellas gratuitas– de las que antes pasábamos, y de quedar con amigos que hace siglos no veíamos. ¿Crisis? Hay modos de sobrevivir sin desmarcarse de las costumbres de siempre.
Pilar Crespo / Tarragona

Niños y padres,a la cárcel
Hace 30 años, usted encendía un domingo la televisión en la hora de máxima audiencia y salía la serie Cosmos, de Carl Sagan. Haga la prueba hoy y saldrá el enésimo clon de María Teresa Campos y diez cabestros vociferando sus miserias. Es un cambio, pero ¿explica eso que los niños violen en grupo a una niña? No totalmente, aunque algo explica.
Un niño de hoy puede ver más porno duro y más asesinatos reales que el propio conde Drácula. Alguna idea les dará, pero no les obliga a imitarlo. A un niño de hoy se le exige que soporte sin rechistar las ocurrencias de cualquier ministro/a de Educación, como que soporte de compañero a ese prodelincuente de 16 años destrozando la clase –física y moralmente–, y todo ello con alegría de aprender con buen rollo.
Quizás, mandar a la cárcel a los niños sea una solución para acabar con el paro de funcionarios de prisiones, pero, solución, lo que se dice solución, no es. El mal está ya hecho y dudo de que un niño de 13 años, drogado y en el fragor del delito, tenga la frialdad de recapacitar sobre las consecuencias penales
de sus actos.
¿Cómo buscar soluciones sin saber el origen del problema? ¿Y si no hay un único origen y es una suma de muchos pequeños problemas sobre los que se cimenta nuestra timorata sociedad? El abandono al que sometemos a los niños en los hogares del padre y la madre trabajadores en pro de la sacrosanta productividad, la miseria audiovisual, el consumismo que los padres hemos abrazado como escape ilusorio, el abandono de toda elevación espiritual que suponga la cultura, el respeto al otro y al medio ambiente… Sumen todo y, estadísticamente, tendremos un delito sexual con menores cada seis meses.
En todo caso, la posesión de imágenes de pornografía infantil sigue sin estar penada seriamente y nadie se rasga las vestiduras, y esto lo realizan los mayores de edad. Y ¿qué me dicen de responsabilizar penalmente a los padres y madres de los menores que delincan? Da miedo ir a la cárcel, ¿eh?
Emilio Iglesias / Sevilla
Golpistas de ayer y hoy
Hace días, la FAES de José María Aznar felicitaba a los golpistas de Honduras por la gesta de –según sus propias palabras– haber depuesto por medio de las armas a un aliado de Chávez.
No es la primera vez que Aznar se pone de parte de los golpistas. Ya lo hizo siendo presidente del Gobierno cuando intentaron derrocar a Hugo Chávez y felicitando al huido jefe sin percatarse de que todo no estaba
bien atado.
Aznar siempre tuvo esa ascendencia golpista y perteneció, en sus años de estudiante, a la organización ultracatolicista Guerrilleros de Cristo Rey. Muchos son testigos de aquella época, cuyos cadenazos aún recuerdan.
Hoy, quiere ponerse de nuevo al frente del PP, para ser presidente. Aquello de que ocho años de Gobierno son suficientes era una falacia.
Lo que sucede es que, cuando él propuso ese plazo, ya tenía en mente lo de la FAES. Se imaginaba el triunfo de Rajoy y, desde la sombra, seguir rigiendo los designios de ¡España! utilizando a Rajoy como si de un títere de feria se tratara –para eso lo había nombrado a dedo–. Pero le salió mal la jugada, ya se le vio en Génova el día de las elecciones con la cara desencajada como si los españoles hubiéramos dado un golpe de Estado.
Lo que yo quiero denunciar es la irrupción en los medios de gente que defiende que los ejércitos traicionen los mandatos constitucionales para colocarse en contra de los intereses comunes y a favor de oligarquías y asociaciones mafiosas. En el apoyo de la FAES subyace el apoyo al golpe franquista, secuelas que muchos españoles queremos olvidar no sin antes haber otorgado la dignidad que se merecen nuestros muertos.
Antonia Rey Narón
El mortífero y absurdo orden mundial
La ONU lo afirma categóricamente: el planeta produce alimentos para 12.000 millones de personas, el doble de la población actual sobre el planeta. Sin embargo, el hambre aumenta. Ya en 2006, UNICEF dio la voz de alarma denunciando que las hambrunas se multiplican en África.
Jean Ziegler, relator de la Comisión de Derechos Humanos de la ONU sobre el Derecho a la Alimentación, denuncia el injusto reparto de la riqueza como base del sistema económico internacional: “Cada día, 100.000 personas mueren de hambre, 856 millones de personas viven grave y permanentemente desnutridas. No hay fatalidad alguna, pues un niño que muere de hambre es asesinado. El orden del mundo no es sólo mortífero, sino
también absurdo”.
Ana Sáez Ramírez