1 de marzo

Desleal oposición
Es intolerable que el Partido Popular, por un puñado de votos, intente hacer daño a una colectividad de tantos millones de ciudadanos. Cuestionar la solvencia de España para obtener el aplauso de los palmeros adictos a la causa es muy grave, más de lo que les ha dicho la ministra Salgado, cuando quien creó y mimó la burbuja económica fue el Gobierno de Aznar. De hecho, la hizo crecer tanto que al final explotó.
El cariz de la oposición que lleva a cabo este partido queda al descubierto cuando Esperanza Aguirre habla, muy seria, de crear un Gobierno de concentración con dos ministerios para ellos y Rajoy declara que lo ha dicho de cachondeo.
¿Cómo puede nadie pensar que el Partido Popular puede colaborar en el intento de resolver la crisis, cuando ni siquiera el presidente del partido cree en ello?
Juan Luis Medina / Santa Cruz de Tenerife

Es necesario un pacto político y social
Cada vez son más las voces que piden un gran acuerdo entre todas las fuerzas políticas para afrontar la grave situación económica que padecemos. Pero esta necesidad imperiosa no tiene visos de poder llevarse a efecto por el atrincheramiento en posiciones inamovibles e irreconciliables entre el Gobierno y el PP, seguramente motivadas por grandes diferencias ideológicas, odios profundos y cálculo político interesado.
Nuestra clase política tiene ante sí una ocasión única para recuperar la credibilidad perdida y demostrar a los ciudadanos que el interés general está por encima del particular y de partido. La responsabilidad que los ciudadanos demandamos debe extenderse a todos los representantes sociales, medios de comunicación y ciudadanos. No tendría sentido exigir respeto, consenso y altura de miras a nuestros políticos si luego, en el debate público, seguimos enzarzados en peleas ideológicas estériles que sólo sirven para envenenar la convivencia y dificultar los acuerdos.
Pedro Serrano Martínez / Valladolid

Debemos dejar a un lado la doble moral
En relación a la muerte del disidente cubano Orlando Zapata como consecuencia de la huelga de hambre que mantenía, se han producido condenas sobre las supuesta torturas en las prisiones cubanas y por la falta de derechos humanos en la isla.
En 1989, como funcionario de prisiones y profesor en la Escuela de Estudios Penitenciarios, realicé una visita de información profesional al Combinado del Este de La Habana –similar al Complejo Penitenciario de Carabanchel–, al Hospital Nacional de Reclusos, a la Prisión de Mujeres de Occidente y, en la provincia de Matanza, a la Prisión de Agüica y a una colonia penitenciaria agrícola.
En estas visitas recorrí exhaustivamente los centros penitenciarios, incluidas las celdas de aislamiento, y no vi ni hechos ni indicios de malos tratos ni de tratos degradantes. En Cuba había mayor disciplina que en las prisiones españolas, pero, por muchos detalles que sería prolijo exponer, se podía verificar que el trato era correcto y que no se evidenciaba ningún signo de torturas.
Respecto a las muertes por huelga de hambre, en España se dieron dos casos de internos del Grapo –Crespo Galende y José Manuel Sevillano– y en Gran Bretaña Bobby Sand y otros diez internos del IRA. Sin embargo, no recuerdo que se condenara a estos países por atentar contra los derechos humanos. Creo que no es necesario nombrar la prisión de Guantánamo y la de Abu Ghraib, donde el trato degradante a los internos era insufrible para cualquier sensibilidad. Espero que, en este caso, como en tantos otros, podamos dejar a un lado la doble moral.
Emilio González López

El paradigmático caso de Nacho Uriarte
Lo que más me sorprende de Uriarte es que, a sus casi treinta años, aún sea el presidente de las Nuevas Generaciones del PP. ¿Hasta qué edad se puede pertenecer a una agrupación juvenil en este país? Además, no ha hecho otra cosa que seguir el ejemplo de su líder, Aznar: “¿Quién me tiene que decir a mí las copas que he de tomar?”. Y máxime cuando Uriarte es uno de los jefes de esto de la conducción; nada menos que vocal de la comisión de Seguridad Vial del Congreso de los Diputados.
El PP nos está pidiendo a gritos una asignatura para la ciudadanía.
Mario López Sellés / Madrid

En contra de la congelación salarial
La revisión salarial a partir del IPC es un mínimo irrenunciable de la reivindicación laboral. ¡Sólo faltaría que las tensiones inflacionistas provocadas por la especulación, el dinero negro y el consumismo recayeran sobre las espaldas de quienes tienen cada vez más limitado su poder adquisitivo!
Jesús Veigas / Badalona (Barcelona)

La educación en la Comunidad de Madrid
Asistimos a una vuelta a la escolarización de personas que previamente la habían abandonado. Personas a las que por su edad, cargas familiares o de otro tipo no les resulta factible la matriculación en horario matutino.
Ante esta situación, la actitud de las autoridades educativas debería ser facilitar al máximo el acceso de estas personas al mundo educativo, sin embargo vemos con asombro e indignación cómo las autoridades de la Comunidad de Madrid deciden cerrar esos turnos en distritos tan populosos como Latina. Este es el caso del Instituto de Enseñanza Secundaria Mariano José de Larra, único del distrito con horario nocturno disponible y que además este curso ha experimentado un aumento de matriculación superior al 50% . Con el cierre, las actividades deportivas, culturales y los programas de refuerzo y apoyo educativo que se llevan a cabo por la tarde también desaparecerán, lo que supondrá una pérdida de equipamiento para el resto de los alumnos. Esta es una prueba del desmantelamiento de los servicios públicos que lleva a cabo sistemáticamente la Consejería.
María Rosa Albañil Ballesteros en nombre de la Asociación de Padres y Madres del IES Mariano José de Larra / Madrid