Mis rollitos chinos

Manzanitas caramelizadas para digerir el pato

Me encanta la comida china. De hecho, siempre digo que si tuviera que escoger qué es lo que más me gusta de este país, lo tendría claro: los chinos y la comida. El paisaje, las ciudades, los monumentos… digamos que se los han cargado un pocBingtanghuluo. Una Revolución cultural y treinta años de industrialización desenfrenada pueden acabar con el patrimonio cultural y el medioambiente de cualquier país.

Pero a lo que íbamos. Soy una fan de la comida china, siempre y cuando ésta sea… salada. Llegué la conclusión de que los dulces chinos no me gustan ayer por la noche, cuando me decidí a probar por primera vez después de más de dos años aquí, las bingtang hu lu : una especie de pinchos de fruta caramelizada, recubiertas de semillas de sésamo, muy típicos de Pekín en invierno. Los hay de mandarina, fresón, plátano, caquis, uva. .. pero el tradicional está hecho de una especie de manzana silvestre, que sólo la he visto aquí. En castellano creo que se llama "espino" , "azarolla" , "zarza"… En inglés es "hawthorns". En cada pinchito de bambú deben venir unas ocho manzanitas de éstas. Ayer me comí un pincho entero, ale, todas las manzanitas de golpe, pá dentro. En China dicen que este fruto, llamado shānzhā (山楂), ayuda a hacer la digestión. Cómo antes me había zampado un número bastante elevado de tortitas rellenas de pato laqueado y unas navajitas chinas salteadas con jengibre y cebollino, no vi motivo para cortarme. El resultado no fue el esperado. Hoy me encuentro en un estado febril, con un sudor frío y una acidez estomacal que ni medio litro de Coca Cola han conseguido eliminar. Y cuando mi mente recuerda la imagen de la vendedora de bingtang hu lu de ayer, me mareo y hasta revivo los peores ratos en el comedor del cole, cuando hacía 4º de EGB.

Para los que no tengáis un estómago sensible a la acidez, y algún día os dejéis caer por Pekín, recomiendo la experiencia de degustar las bingtang hulu, es una experiencia divertida: los trozos de caramelo van cayendo mientras tratas de pegar bocado a una manzanita, ácida por dentro, dulce por fuera… Las manos se te pringan, los labios se te pegan, encartonados de azúcar y glucosa, los dedos se te quedaran enganchados a la billetera cuando vayas a pagar. Vale la pena. Es un postre sin riesgo de melamina y con una bonita leyenda detrás:

Se cree por aquí que las bingtang hulu fueron inventadas durante el reino del emperador Guangzong (1147 – 1200 dC), de la dinastía Song. Un día, una de sus concubinas favoritas, Huang Guifei, perdió el apetito sin razón aparente y los costosos remedios a base de hierbas que le ofrecían los médicos de la corte no le servían de nada. Fue un doctor de la calle quién dio con la solución, recetándole que comiera unos cuantos espinos hervidos a fuego lento con azúcar antes de cada ágape. Huang Guifei recuperó el apetito al día siguiente y desde entonces empezaron a aparecer los vendedores ambulantes, que ofrecen por la calle estas manzanitas chinas caramelizadas insertadas en un bastoncillo de bambú.

Aquí unas fotos de la fruta en cuestión:

 

El espino se utiliza también en infusiones, jarabes, confituras y licores. Es una fruta muy valorada en la medicina tradicional china, que la considera apropiada para tratar:

- Problemas de indigestión

- Estimula la digestión

- Baja los niveles de colesterol

- Baja la presión de la sangre

- Fortalece músculos del corazón