Mis rollitos chinos

Asia sueña con ser la UE

¿Puede la UE convertirse en un modelo de integración económica a largo plazo para Asia?  La creación de una unión económica y comercial al estilo de la UE, que permita lograr una mayor independencia de los mercados occidentales, es una alternativa que se toman cada vez más en serio los dirigentes del sureste asiático, más China, Japón y Corea del Sur. Al menos, ese fue uno de los temas principales en la cumbre  celebrada el pasado fin de semana en una ciudad costera de Tailandia.
Asia es la región del mundo que más rápido se recupera de la crisis y puede fortalecer su posición en el panorama económico global si logra una mayor integración de sus fronteras.  El problema es que los países asiáticos son muy diferentes entre sí (tanto en cuestiones políticas como en nivel de desarrollo económico) y no comparten la misma visión respecto al modelo de unión. La diferencia más importante está entre China y Japón,  las grandes potencias de la zona, China y Japón, así que el proceso de unificación parece que va para largo.
En la reciente cumbre celebrada en Tailandia - convocada por la Asociación de Naciones del Sureste Asiático (ASEAN) -,  el primer ministro  chino, Wen Jiabao,  dejó clara que la  prioridad es crear un  "tratado de libre comercio"  entre los países miembros con el fin de reforzar la economía de la región.  De hecho, ya está empezando el proceso: Pekín está acabando de cerrar los respectivos acuerdos de libre comercio con los diez países de forman la ASEAN: Brunei, Camboya, Laos , Indonesia, Malasia, Myanmar, Filipinas, Singapur, Tailandia y  Vietnam.
Por otro lado, el nuevo primer ministro  japonés, Yukio Hatoyama, insistió en la necesidad de integrar a   EEUU y Australia en esta nueva unión de países asiáticos, lo que él ha bautizado la  "Comunidad de Asia Oriental".

Desde su victoria electoral, el pasado agosto, Hatoyama ha defendido la necesidad de  una "mayor integración de la región asiática"  y de lograr una mayor independencia de Japón respecto EEUU en política internacional. Este mensaje ha preocupado a Washington, sobre todo por las críticas de Hatoyama a la reorganización de las tropas norteamericanas en la isla japonesa de Okinawa.  Sin embargo, el premier japonés  aprovechó la cumbre de Tailandia para rebajar tensiones e insistir en un nuevo modelo  económico asiático que incluya a  Australia, Nueva Zelanda , India y EEUU. A la cumbre también asistió el primer ministro australiano, Kevin Rudd, que apoya la idea de estrechar la cooperación en toda la región  Asia- Pacífico (incluyendo a EEUU) para poder dar una mejor respuesta a futuras crisis económicas. Rudd , un gran conocedor de China, que habla el mandarín con fluidez, ha apostado por estrechar las relaciones  comerciales con Pekín, principal comprador de gas y recursos mineros de Australia.
"China se comprometerá de forma sincera, firme y activa en llevar adelante la integración de Asia Oriental", dijo Wen al terminar la cumbre, en la que se reunió con Rudd y el primer ministro indio, Manmohan Singh. Se habló de crear una comisión de DDHH para la región, de buscar soluciones a problemas fronterizos … pero no hubo conclusión final  sobre el modelo de unión que debe tomar Asia, con o sin la integración de EEUU.
Washington está preocupada con la idea de perder peso en una Asia más fuerte e integrada económicamente. Prueba de ello es el viaje del presidente  Obama a mediados de noviembre a Singapur, China, Japón y Corea del Sur. En Singapur se reunirá con los dirigentes de la ASEAN. Será la primera vez que un presidente de EEUU asiste a una cumbre de países del sureste asiático,  que va en camino de convertirse en "el jardín  trasero" de Pekín.  En los últimos años, China ha invertido millones de dólares en construcción de infraestructuras de transporte y explotación de recursos energéticos en estos países, que son muy agradecidos en los países más pobres, como Camboya.  Pekín acaba de anunciar la primera entrega de 1.000 millones de dólares  al  fondo de cooperación  China-ASEAN, dotado con 10.000 millones de dólares.
La región asiática – ASEM + China, Japón, Corea del Sur, China, India, Australia y Nueva Zelanda – representa un tercio del PIB mundial y la mitad de la reservas de divisas, pero las diferencias políticas y de desarrollo entre ellos han dificultado hasta ahora su mayor integración económica.
"Sentimos que ya no nos sirve el viejo modelo de crecimiento, que nos hace depender del consumo de Occidente de  los productos y servicios fabricados en nuestros países", dijo en la cumbre el primer ministro tailandés, Abhisit Vejjajiva.  El reto será definir qué modelo quieren.